La digitalización de las cosas, entendida como la transformación o paso de lo textual hacia una representación digital, ha cambiado por mucho la manera en que vemos, leemos y oímos. Hoy día es posible encontrar una variedad de contenido dentro de un solo dominio: el de internet, donde además de hallar vastos resultados para una sola búsqueda, la inmediatez con que se muestran las cosas caracteriza y posiciona a la denominada “red de redes” por encima de otros medios.

Pero la manera de informarse en nuestros tiempos también ha sufrido alteraciones radicales siendo las redes sociales uno de los pilares en cuanto a la búsqueda de noticias. A la fecha, es casi imposible concebir a cualquier medio sin su parte digital, pero evidentemente esto no siempre fue así.

Pese a la llegada avasalladora de la digitalización y la continuidad de los medios tradicionales (televisión y radio), los periódicos continúan siendo una de las principales vías mediante la cual podemos informarnos con cierta veracidad o al menos puntualidad de lo que acontece. La llegada de este papel-noticia a la ciudad hoy cumple 200 años, pues el 30 de noviembre de 1820 se publicó en Puebla la primera edición de “La Abeja Poblana”, nada menos que el primer periódico que nos llegó y que continuó con su trabajo constante bajo la dirección del sacerdote, poeta y abogado Juan Nepomuceno Troncoso Bueno.

El acervo histórico de la Biblioteca Palafoxiana guarda el testimonio de dicha publicación que marcaría el inicio del periodismo en Puebla. Dicho periódico era editado en el taller de Nepomuceno conocido como Imprenta Liberal, donde hoy se aloja el Patio de los azulejos, ubicado en la 11 Poniente, número 108.

La Abeja Poblana se producía de forma semanal y su primer ejemplar salió a la venta un día como hoy de 1820, aunque el 9 de noviembre del mismo año ya había anticipado su salida a la luz motivada por los cambios dentro de la Constitución Política de la monarquía española, que anunció dentro de sus formas la libertad de prensa un 3 de junio de 1820.

Lo señalado dice: “Este periódico comienza el día 30 de Noviembre del 1820.”

En este primer periódico poblano se podían leer noticias de corte local e internacional, además de que se buscaba fomentar la literatura y los diálogos sobre ciencias y arte, fungiendo como un hito para impulsar la libertad de pensamiento. Su tiraje alcanzaba apenas los 200 ejemplares y culminó en abril de 1821, fecha en que se publicó su último número tras menos de 20 semanas de impresión, según refiere Enrique Cordero y Torres en Historia del Periodismo en Puebla, 1820-1946 (1947) y que recogió la tesis de un servidor.

Respecto a Juan Nepomuceno Troncoso se puede agregar que nació en Veracruz, pero que emigró a Puebla con la intención de instruirse en gramática latina, retórica y filosofía. En la Universidad de México, Troncoso se hizo con el grado de bachiller, mientras que en el Seminario Palafoxiano logró recibirse como abogado. Su talento como escritor, en parte, se debía también a su cualidad políglota, pues dominaba el francés, italiano, griego, latín y por supuesto el español, consagrándose como -si no el primero- uno de los pioneros en cuanto al periodismo de Puebla.