En el tercer trimestre de 2020, 32 millones de personas trabajaron por un ingreso que no supera dos salarios mínimos, es decir, 7 mil 393 pesos al mes, según información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El hecho implica que entre julio y septiembre pasados, 63 por ciento de las 51 millones de personas con trabajo en el país recibían menos de dos salarios mínimos cuando un año atrás eran 57.91 por ciento de 55 millones de ocupados.

Trabajar no es suficiente para garantizar que una familia pueda adquirir bienes básicos, incluso comer, según David Kaplan, investigador de mercados laborales en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

En una publicación en redes sociales el investigador explicó que si bien el dato de pobreza laboral entre julio y septiembre marca una diferencia respecto al 52 por ciento alcanzado en el segundo trimestre de 2020, el indicador se mantiene por arriba de lo registrado en los últimos 14 años, según un reporte del diario La Jornada.

Con base en los cálculos del investigador del BID, 56 millones 515 mil personas –de un estimado de 127 millones que habitan en el país– no cuentan con recursos suficientes para comer o cubrir otras necesidades básicas, pese a que alguien de la familia trabaja.

En octubre pasado, José Nabor Cruz, secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, adelantó a diputados que la crisis derivada de la pandemia podría resultar entre 6 y 10 millones de personas más en situación de pobreza laboral.

Entre julio y septiembre, el número de personas con un ingreso laboral no mayor a los dos salarios mínimos cayó en 3 millones 77 mil, respecto del primer trimestre del año, exhibe la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo que elabora Inegi.

El organismo también informó que se redujo en 3 millones 810 mil el número de trabajadores sin acceso a prestaciones laborales, lo que implica que una buena parte de los empleos que no se han recuperado pertenecen al sector informal.