Carmen Serdán, junto a sus hermanos, fue parte del movimiento que dio inicio a la Revolución Mexicana y en el billete de mil pesos aparecerá su rostro.

El billete de máxima denominación de México empezará a circular a finales de este año, como lo dio a conocer el Banco de México.

“En el segundo semestre de 2020 se pondrá en circulación el #NuevoBilleteDe1000 pesos alusivo a la Revolución Mexicana, en el que aparecerán Hermila Galindo, Francisco I. Madero y Carmen Serdán”, informó Banxico.

“En el reverso se representará el ecosistema de selvas húmedas con el jaguar, la selva y el zapote en la Antigua Ciudad Maya de Calakmul”, agregó el Banco de México en Twitter.

Carmen Serdán, Billete de mil pesos,

Hace unos días comenzó a circular el nuevo billete de 100 pesos, que ahora tiene  la imagen de Sor Juana Inés de la Cruz.

En el billete de mil pesos alusivo a la Revolución Mexicana tendrá a tres personajes del movimiento que inició el 20 de noviembre de 1910: Carmen Serdán, Francisco I. Madero y Hermila Galindo.

Carmen Serdán Alatriste nació el 11 de noviembre de 1875 en la ciudad de Puebla, en el seno de una familia acomodada que, pese a ello, destacó por su participación colectiva en el movimiento de 1910.

Su madre, María del Carmen Alatriste Cuesta, era hija del destacado general liberal Miguel Cástulo de Alatriste Castro, quien fuera gobernador de Puebla durante dos periodos: marzo-diciembre de 1857, y marzo-julio 1861.

Su padre fue Manuel Serdán Guanes, abogado y hombre preocupado por educar a sus hijos de acuerdo a valores democráticos fue el autor de un proyecto de ley al cual nombró Ley del Pueblo, hoy desaparecido. Murió cuando Carmen tenía entre cinco o siete años, hecho que, al parecer, forjó en ella un carácter fuerte y responsable, pues ayudó a su madre a cuidar a sus tres hermanos menores: Natalia, Aquiles y Máximo.

El 18 de noviembre de 1910, las autoridades poblanas intentaron detener a los hermanos Serdán en la casa de la calle de Santa Clara, en la ciudad de Puebla ―la cual pertenecía a Natalia, quien había quedado viuda―, con orden de aprensión y cateo a manos de cinco policías, entre ellos Miguel Cabrera, jefe de la fuerza policial, la familia se parapetó en las habitaciones del piso superior y en la azotea, defendiéndose a balazos antes de dejarse aprisionar dócilmente. Carmen, carabina en mano, incitó al pueblo desde el balcón para integrarlo a la lucha. Fue entonces cuando fue gravemente herida, lo cual no evitó continuar la resistencia durante varias horas.

Con información de cndh.org.mx/