Más de 150 académicos e investigadores de la BUAPUDLAP y UPAEP demandaron en una carta abierta dirigida al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dé marcha atrás a la cancelación de estímulos económicos del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) a colegas de instituciones privadas de educación superior.

Los especialistas poblanos que integran el grupo de 873 personas que firmaron el documento acusan que el retiro de apoyos financieros en escuelas particulares es “una medida es discriminatoria”.

En el documento, los firmantes señalan que, sin importar su adscripción, los miembros del SNI comparten "la pasión por la creación del conocimiento científico, humanístico y tecnológico para contribuir al desarrollo de soluciones a los problemas que aquejan al país".

Además, de que el gobierno de la República debe de explorar “otras estrategias de ahorro que no fracturen el sistema de investigación e innovación” en el que participan tanto instituciones públicas y privadas.

“Pedimos respetuosamente a las autoridades correspondientes un diálogo enriquecedor e incluyente con los integrantes del sistema nacional de investigación e innovación”, agregan.

En el documento figuran más de 100 investigadores de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP), más de 10 de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) y más de 40 de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP).

Los recursos económicos de la Federación ayudan a la creación de artículos de investigación científica y tienen impacto en otras investigaciones, patentes, además de que favorecen a estudiantes en sus posgrados durante el desarrollo de proyectos de investigación, así como en el número de miembros adscritos al Sistema Nacional de Investigadores (SNI).

“Según cifras de la UNESCO, en México hay un total de 65 mil 824 personas que pueden clasificarse como científicos, ya que mantienen al menos una mínima actividad de investigación: de estos 33 mil 165 (el 50%) forman parte del Sistema Nacional de Investigadores (SNI)”, agrega el oficio.

El estímulo económico que se otorga a cada investigador es un reconocimiento a la calidad de su trabajo y contribuye a cerrar la brecha del acceso a la educación superior, la formación de recursos humanos especializados, promueven la movilidad social y ayudan a resolver problemas interdisciplinarios de gran importancia para el pueblo de México, finaliza el oficio.