La Cooperativa La Cruz Azul tomó posesión legal de la planta cementera en Puebla, ubicada en el municipio de Palmar de Bravo, la cual era operada desde 2015 por un grupo ligado al ex presidente Guillermo "Billy" Álvarez Cuevas, quien es investigado por cargos de lavado de dinero, delincuencia organizada y supuesto desvío de recursos

Líderes cooperativistas acusaron además que se “robaba” cemento, cuyos ingresos no iban a las arcas de la Cooperativa.

Se trata de la planta cementera Cycna de Oriente, S.A. de C.V., ubicada en la Ex Hacienda La Noria del kilómetro 16 de la carretera Tecamachalco-Palmar de Bravo, la cual estaba a cargo de Benito Rodríguez Fayad desde hace 5 años, nombrado por "Billy" Álvarez, que en ese momento era presidente de la cooperativa.

Sin embargo a principios de julio pasado se acusó la existencia de una red de lavado de dinero dentro de Cooperativa La Cruz Azul, en la cual se involucró a Álvarez Cuevas; Víctor Manuel Garcés Rojo; Miguel Eduardo Borrell Rodríguez; Mario Sánchez Álvarez; y Benito Rodríguez Fayad, como gerente de Cycna de Oriente.

La investigación derivó en ordenes de aprehensión contra "Billy" Álvarez y otros representantes de la Cooperativa por un presunto desvío de más de 200 millones de pesos a través de 51 facturas apócrifas emitidas por 15 empresas, en detrimento de los casi 800 socios de la Cooperativa.

'Huachicoleaban' cemento

Debido a una orden judicial por parte de las autoridades poblanas, el 25 de septiembre pasado el Consejo de Administración de la Cooperativa La Cruz Azul tomó el control de la planta en Palmar de Bravo, sin ningún tipo de enfrentamiento o hecho de violencia, como sí se suscitó en una de sus plantas en Hidalgo.

José Antonio Marín Gutiérrez y Víctor Velázquez Rangel, representantes de los Consejos de Administración y de Vigilancia, respectivamente, publicaron un video en redes sociales donde explicaron el procedimiento legal bajo el cual se logró tomar posesión del inmueble en Puebla y, un día antes, el de Aguascalientes.

"En cumplimiento a una orden judicial, desde el pasado viernes 25 de septiembre del presente año, las plantas de Puebla y Aguascalientes han quedado bajo el control jurídico, material y administrativo de los Consejos de Administración y de Vigilancia, lo anterior toda vez que algunos socios estaban huachicoleando el cemento que ahí se producía para venderlo por fuera y desviar grandes cantidades de dinero", expuso Marín Gutiérrez.

Agregaron que la planta en Puebla entrará en un programa de auditoría interna donde todo el cemento que se produzca y se venda deberá de quedar registrado a través del control interno de la planta, que ahora estará a cargo del ingeniero José Antonio Cárdenas.

Hay que recordar que esta planta produce anualmente 2.7 millones de toneladas de cemento tras la ampliación a una segunda línea de producción que se inauguró en el 2015, además de que genera empleos directos para 500 familias, de las cuales el 80 por ciento es gente de la región.