El gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta viró en su discurso acerca de la concesión del agua potable en Puebla, pues mientras en su campaña ofreció revocar el contrato, este jueves declaró que hacerlo podría derivar en el desabasto del líquido.

La anulación del contrato que la empresa Agua de Puebla obtuvo durante el sexenio de Rafael Moreno Valle, estaba en manos del Congreso local, hasta noviembre del año pasado cuando el representante del Poder Legislativo, Gabriel Biestro Medinilla, señaló que los diputados carecían de facultades para hacerlo y que el tema solo podía ser atendido por el gobernador.

En su conferencia de prensa del jueves, Barbosa señaló que la revocación de la concesión del agua potable en Puebla podría generar desabasto en el municipio de Puebla y colonias aledañas de Amozoc así como de San Pedro y San Andrés Cholula.

"Si el Congreso debe de ejercer funciones de control, de revisión, que las ejerza, pero cuidado con este tema del agua porque una ciudad como Puebla, que se quede sin agua por un día, es una ciudad que se va a volver incontrolable", comentó.

Antes de ser gobernador, el nueve de febrero de 2018, en uno de sus foros programáticos, Barbosa declaró que no estaba a favor de la privatización de servicios como el agua.

“No se privatizará el agua. Fortaleceremos el desarrollo regional. Se acabará con las bandas de huachicoleros en todos los niveles”, acotó.

Diez días más tarde, el 19 de febrero de 2018, como candidato a gobernador, publicó en su cuenta de Twitter:

“No debe permitirse que los derechos fundamentales se conviertan en una mercancía. El agua es un bien público y estas privatizaciones deben de ser revertidas”.

Y en el debate por la gubernatura que se celebró el 11 de junio, refirió que se derogaría la ley que permitió la privatización del servicio de agua potable.

“Vamos a derogar la ley que permitió la privatización del servicio de agua Potable y un proyecto hídrico completo para Puebla”, comentó.