Por lo menos unas treinta mujeres realizaron una protesta frente a las instalaciones del Instituto Registral y Catastral de Puebla (IRCEP) en contra del director Jaime Calderón Vázquez, a quien acusaron de hostigamiento sexual y laboral.

La protesta surge pese a que el 10 de septiembre el gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta aseguró que su administración aceptó la petición de la Comisión de Derechos Humanos del Estado (CDHEP) para aplicar medidas cautelares por las quejas que recibió en contra del funcionario y dijo que ya se analizaba su caso.

Las mujeres se manifestaron frente a las oficinas de la Secretaría de Planeación y Finanzas (SPF) con pancartas en mano, en las que se leía leyendas como “Jaime Calderón, respétame cabrón”, “Calderón, puerco” y “fuera acosador”, según reportó el periodista Héctor Rodrigo Ortiz en su cuenta de Twitter.

Hay que recordar que, tras el pronunciamiento de la CDH, Barbosa aseguró que las medidas que se tomaron consistieron en evitar que el funcionario tenga contacto con las personas agraviadas mientras se realiza una investigación, pero no aclaró si fue separado de su cargo.

“Se están atendiendo las medidas cautelares se han hecho valer para impedir que haya contacto de la persona –del director– con las personas que se duelen de su conducta”, comentó durante su conferencia de prensa del 10 de septiembre.

¿De qué acusan al director?

De acuerdo con las empleadas, eran removidas de sus puestos de trabajo al no aceptar las peticiones de Calderón Vázquez para salir a lugares privados.

Además destacaron el caso de una compañera a quien Calderón se refería como “loca” y "una pendeja, chismosa", debido a que la invitaba a comer y salir a bailar pero ella nunca accedió.

Una mujer más fue removida del área a Atención a Usuarios del Catastro y comisionada a una oficina del interior del estado por su apariencia física.

Las empleadas habían reportado al funcionario a la Dirección de Atención de Quejas y Denuncias, que se encuentra en la 11 Oriente 2003, de la Ciudad de Puebla, sin embargo dos empleadas fueron removidas porque supuestamente ellas promovieron la denuncia.

Las fiestas privadas

Las inconformes indicaron que el director hacía reuniones privadas en horarios de oficina, a las que invitaba a sus compañeros, pero principalmente a las mujeres.

El director también hacía reuniones en la sala de juntas de la dependencia, en donde supuestamente cambió el proyector para ver partidos de futbol y películas.