El gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta afirmó que su gobierno acató las medidas cautelares que la Comisión de Derechos Humanos del Estado (CDHEP) solicitó tras las denuncias de acoso sexual que empleadas del Instituto Registral y Catastral (IRCEP) realizaron en contra del director Jaime Calderón Vázquez.

Las medidas consisten en evitar que el funcionario tenga contacto con las personas agraviadas, mientras se realiza una investigación, pero no aclaró si fue separado de su cargo.

“Se están atendiendo las medidas cautelares se han hecho valer para impedir que haya contacto de la persona –del director– con las personas que se duelen de su conducta”, comentó durante su conferencia de prensa de este jueves.

Barbosa señaló que una vez que las indagatorias concluyan se tomará una decisión respecto al futuro de Jaime Calderón al frente del IRCEP.

¿De qué acusan al director?

De acuerdo con las empleadas, eran removidas de sus puestos de trabajo al no aceptar las peticiones de Calderón Vázquez para salir a lugares privados.

Además destacaron el caso de una compañera a quien Calderón se refería como “loca” y "una pendeja, chismosa", debido a que la invitaba a comer y salir a bailar pero ella nunca accedió.

Una mujer más fue removida del área a Atención a Usuarios del Catastro y comisionada a una oficina del interior del estado por su apariencia física.

Las empleadas habían reportado al funcionario a la Dirección de Atención de Quejas y Denuncias, que se encuentra en la 11 Oriente 2003, de la Ciudad de Puebla, sin embargo dos empleadas fueron removidas porque supuestamente ellas promovieron la denuncia.

Las fiestas privadas

Las inconformes indicaron que el director hacía reuniones privadas en horarios de oficina, a las que invitaba a sus compañeros, pero principalmente a las mujeres.

El director también hacía reuniones en la sala de juntas de la dependencia, en donde supuestamente cambió el proyector para ver partidos de futbol y películas.