El pasado 8 de septiembre se dio a conocer que la compañía farmacéutica AstraZeneca suspendía temporalmente los ensayos clínicos de la fase tres de su vacuna contra el COVID-19.

Dicha noticia se dio a conocer por la propia empresa a través de un comunicado, donde se explica la interrupción en la etapa tres de su tratamiento contra el coronavirus al señalar que tenían que revisar sus estudios luego de que uno de los voluntarios experimentara un efecto secundario nocivo.

De acuerdo con The New York Times, fuentes cercanas al proyecto de AstraZeneca indicaron que la persona afectada era originaria de Reino Unido y que sufría una mielitis transversa.

Sin embargo, también aseguraron que no estaba completamente confirmado si el participante había desarrollado dicha enfermedad por la aplicación de la vacuna, pero que ante la incertidumbre la compañía optó por suspender los estudios para realizar una investigación.

 

¿Qué es la mielitis transversa?

Se trata de un síndrome inflamatorio que afecta principalmente a la médula espinal y que suele ser provocado por infecciones virales o una respuesta inmunológica.

Entre sus consecuencias se encuentran el dolor, debilidad muscular, parálisis, problemas sensoriales e incluso disfunción de la vejiga e intestino, de acuerdo con la Clínica Mayo de Minnesota.

Hasta el momento, la empresa farmacéutica no ha revelado mayor información sobre lo que ocurre con su tratamiento para el COVID-19 y esta persona. La última información por parte de AstraZeneca fue que se trata de una enfermedad “potencialmente inexplicable” y que esperan que el voluntario se recupere rápidamente.

Foto: Twitter / @AstraZenecaES