Un transportista de la Central de Abasto denunció a través de redes sociales el abuso de autoridad del que fue objeto por parte de la Policía Estatal, que sin ninguna orden judicial realizaron múltiples agujeros en su unidad con un taladro en la búsqueda de supuesta droga.

A través de videos que el transportista pudo grabar a escondidas ya que incluso los policías intentaron quitarle su teléfono cuando estaban realizando la revisión, se pudo apreciar la falta de protocolos por parte de los elementos de la Policía Estatal.

Los hechos, según se sabe, ocurrieron esta semana en las inmediaciones de la caseta del segundo piso de la autopista México-Puebla, en la zona de los estadios, donde el trailero fue detenido en un retén instalado por la Policía Estatal en ese punto.
 


El agraviado cuestiona a los policías, según se puede escuchar en el video, el motivo por el cual están taladrando la caja de su unidad, por lo que uno de los uniformados le responde "¿Quién te está taladreando? Nadie te está taladreando, no seas panchero y déjate de mamadas".

Sin embargo el video continúa y del otro lado del tractocamión se logra ver como uno de los policías tiene un taladro eléctrico e incluso otro de ellos le ordena que "le meta la broca más grande", esto antes de que uno de los policías intentara quitarle su teléfono al conductor.

Fuentes dentro de la corporación explicaron que a todas luces se trata de un proceso indebido pues en caso de sospecha de que haya algún objeto escondido en las paredes de la caja, como lo hacían suponer los uniformados, estos debieron pedir la presencia del agente del Ministerio Público o tener una orden de un juez para poder hacer ese tipo de inspección.

En otro par de videos el conductor muestra todos los agujeros que los policías le hicieron a la caja del tráiler, al tiempo en que reprocha la situación y dice estar consciente de que su denuncia podría traer represalias, pero lo hace con el fin de alertar a otros transportistas.

Las fuentes consultadas dentro de la Policía Estatal Preventiva señalaron que las malas prácticas derivan de la presión constante de los mandos, principalmente los que se incorporaron con la llegada de Raciel López Salazar, para seguir sumando detenciones sin importar que muchas veces se incurra en la violación del debido proceso, situación que finalmente también podría resultar contraproducente.