El presidente municipal de Huauchinango, Gustavo Vargas Cabrera, aseguró que el cambio de mando en el Centro de Reinserción Social de Huauchinango, gestionado desde el gobierno del estado obedece a “una estrategia de seguridad” y no a alguna omisión al gobierno que encabeza.

Cuestionado por e-consulta sobre las versiones que apuntaban a actos de corrupción y malos manejos en el centro de reclusión, Vargas Cabrera lo negó y señaló que esos señalamientos forman parte de una “política barata”, por lo que pidió elevar el nivel de la política regional.

En cuanto al desarrollo de las actividades en el CERESO, Vargas Cabrera indicó que la dirección sigue dependiendo del ayuntamiento, teniendo al mando al Comandante Gonzalo Tobón Rangel, así mismo las actividades administrativas.

El alcalde señaló que de momento las visitas a los internos están suspendidas debido a algunos contagios por coronavirus que se presentaron hace algunas semanas, pero aseguró que la situación ya se tiene bajo control.

El edil, reafirmó su disposición a trabajar en conjunto con el gobierno del estado, primordialmente porque provienen de la “misma línea”, al igual que con la presidencia de la república a cargo de Andrés Manuel López Obrador.

Este medio, buscó la resolución que emitió la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en cuanto a la controversia constitucional que solicitó la síndico municipal de Huauchinango, en contra del nombramiento de Héctor Melquiades Camacho, como director del Centro Penitenciario Regional, hallando que fue aceptada, por lo que el Centro seguiría a cargo de Gregario Mote Domínguez.