La historia de un hombre que no pudo despedirse de su hija ha llamado la atención, ya que el hombre era sospechoso de tener coronavirus  y le impidieron estar con ella en sus últimos momentos de vida.

Pablo Musse llegó a Córdoba, Argentina, al velorio de su hija. Una disposición de las autoridades sanitarias impidió al hombre abrazarla por última vez con vida.

"Siento tanta impotencia de que sean arrebatados los derechos de mi padre para verme y los míos para verlo. Acuérdense: hasta mi último suspiro tengo mis derechos y nadie va a arrebatar eso. Lo único que necesito es que escuchen a mi familia y a mí", es el mensaje de la hija antes de morir.

“No alcancé a cumplir el deseo de mi hija que era abrazarla y estar con ella y no verla en un cajón”, lamentó Musse.

Dos exámenes de Covid-19 positivos "sospechosos" determinaron que lo hicieran regresar desde Huinca Renancó a Neuquén, donde vive, el domingo pasado a la mañana.

Un examen posterior dio negativo, lamentablemente su hija murió de un cáncer estadio cuatro, murió el viernes por la mañana sin verlo.

"Su mensaje fue que esto sirva para todos, que la gente no se canse, que hasta el último suspiro tiene sus derechos. Mi hija no está más. Hoy es su despedida, pero mi solcito no está más", dijo el hombre.

La Justicia Federal lo autorizó a ingresar después de la muerte. La medida fue admitida por el juzgado federal de Ricardo Bustos Fierro, luego de que los familiares de Solange presentaran una acción de amparo.

"Considerando que se trataba de una situación extraordinaria, tuvimos el gesto humanitario de hacerle un test rápido", repitió. Musse había contado que no tenía el dinero para el hisopado y que el Estado neuquino no lo hace sin síntomas.