En Guanajuato y Querétaro se dispararon los robos a trenes de carga luego de que  el gobierno federal cerró las llaves del huachicol al Cártel de Santa Rosa de Lima.

“El Ahorcado, en Querétaro, ya es conocido porque hay mucho robo a tren y mucho paso de migrantes. Muy pegado a Celaya, en el municipio de Comonfort, hay un lugar que se llama Empalme Escobedo, ahí también hay mucha actividad delictiva”, dijo Clemente Villalpando, experto en temas de transporte de carga en la región, al diario Reforma.

 “Y cerca de los famosos Apaseos (El Alto y El Grande), todo ese polígono es una zona que se reconoció por el huachicoleo y que, después del combate a ese delito, principalmente al Cártel de Santa Rosa de Lima, se diversificó en otros, como el robo a tren”, agregó.

Marcos Solórzano Cataño, de Grupo Corporativo Solcat, especializado en seguridad a mercancías, señaló que existe una alta cifra negra en ese delito. “Nunca hay cifras oficiales exactas, una por la cifra negra y otra, porque tienden a maquillarlas. Lo que sí es que se ha disparado el robo a tren en esa zona de Guanajuato, por parte del Cártel de Santa Rosa de Lima y derivado del combate al huachicol”, consideró Solórzano.

El robo a trenes en el Bajío contrasta con la baja de ese delito en el resto del país. Un reporte de la división Transportes de Grupo México revela que mientras en el primer semestre de 2016 registraron 9 mil 42 hechos de robo o vandalismo en vagones, en el mismo periodo de este año fueron mil 306 casos.

 Ayer la SSP y la SCT también reportaron una reducción de hasta el 40 por ciento en el segundo trimestre del 2020, en relación con el mismo periodo del 2019. Informaron que principalmente se atacó el robo a trenes en Puebla, Veracruz y Tlaxcala, donde había la mayor incidencia.