La exsecretaria de Finanzas de Morena en Puebla, Isabel Lugo Chávez, negó el presunto desfalco millonario que le atribuyen y afirmó que las acusaciones en su contra solo son parte de una venganza del exdelegado nacional Mario Bracamonte González.

Dos meses después de haber sido separada del cargo para ser investigada, sostuvo que es inocente y nunca manejó los 30 millones de pesos que le acusan de malversar.

En rueda de prensa acompañada de Eloísa Vivanco Esquide (madre de la alcaldesa de Puebla, Claudia Rivera Vivanco), señaló que a nivel local el partido no administra esa cantidad de dinero porque todo se envía a la dirigencia nacional.

Sostuvo que el Comité Ejecutivo Estatal (CEE) solo recibe la nómina y el gasto ordinario para agua, luz y renta de oficinas, pero no tiene acceso al financiamiento público mensual al que tiene derecho el partido, pues este lo controla el Comité Ejecutivo Nacional (CEN).

La denuncia en su contra y el escándalo del presunto saqueo —aseguró— se derivan de una simple venganza personal de Bracamonte González, quien se enojó por haber sido notificado de su destitución como delegado en funciones de dirigente estatal.

“Su molestia es porque se le llevó la notificación de su destitución. Yo estaba en las oficinas y yo se lo presenté, el oficio firmado por el dirigente nacional Alfonso Ramírez Cuéllar, donde se le avisaba que ya no era delegado, entonces él se molesta y viene todo”, explicó.

 

Advierten investigación a Bracamonte

Lugo Chávez confió en que será exonerada por la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia (CNHJ) de Morena y volverá a ser secretaria de Finanzas, pero advirtió a su denunciante que “se cuide” porque también es investigado.

A Bracamonte González lo vinculó al escándalo de la exsecretaria General del partido a nivel nacional, Yeidckol Polevnsky Gurwitz, acusada de desvíos por más de 200 millones de pesos.

Recordó que la exdirigente es señalada de comprar inmuebles inexistentes y pagar obras que no se realizaron en oficinas del partido en varios estados, por lo que aseguró que las investigaciones involucran al exdelegado de Puebla y sus colaboradores.

A la militancia pidió no hacer caso de las acusaciones sobre el caso, pues dijo que se trata de mentiras de personas que buscan “destruir” al partido a pesar de tener poco tiempo en él.

Bracamonte González y su equipo denunciaron presunto desvío de recursos, pago de “aviadores”, reducción y retención injustificada de sueldos, impago de obligaciones del partido y la no rendición de cuentas ante el INE.

Su denuncia fue presentada en la CNHJ el 18 de junio y el órgano partidista ordenó separar del cargo a Lugo Chávez, como medida cautelar mientras realizaba las investigaciones.