En el estilo político de hacer política del gobernador Luis Miguel Barbosa ubica Claudia Rivera el origen de sus desencuentros con el mandatario poblano.

Para la presidenta municipal de Puebla, Barbosa Huerta es de los políticos que “ no están acostumbrados a escuchar opiniones, probablemente a debatir algunas estrategias o arrastrar el lápiz (…)” y que no entienden que “hay que  cambiar la forma de hacer política, que estar a las alturas de las circunstancias es realmente resolver, no obstaculizar, no insultar, no denostar, sino buscar otras alternativas”.

Así lo expresa la alcaldesa de la capital en una entrevista concedida a El Sol de Puebla en la que además señala como conveniente que las autoridades municipales puedan ser relectas pero precisa que, en su caso y hasta ahora, está concentrada en ejercer su cargo de manera eficaz.

Rivera también expresa que no tiene miedo de que se indaguen sus cuentas o del resultado de la controversia en la Suprema Corte de Justicia de la Nación por el control de la seguridad en el municipio pues asevera que sus acciones se han realizado en el marco de la ley y confía en las instituciones.

Sobre el estilo político de Barbosa y la controversia por la seguridad  en la capital, Rivera indica que aunque el gobernador no está acostumbrado a escuchar opiniones “yo soy una autoridad electa también, por lo tanto, siempre emitiré mi opinión y diré en qué estoy de acuerdo, en qué no, y los cómo podríamos resolver en aquellos en los que pudiera yo observarle (al gobernador).

Rivera Vivanco recordó que los diferendos públicos se dieron a partir de que ella se opuso a la intromisión del mandatario en la Secretaría de Seguridad Ciudadana y reiteró que su rechazo se debió a los vínculos de Ardelio Vargas Fosado, asesor de Barbosa en seguridad, con Genaro García Luna, detenido en Estados Unidos por presuntos nexos con el narcotráfico.

Rivera es cuestionada: ¿Le tienes miedo al gobernador?

Ella responde: “no, por supuesto que no. Yo creo en las instituciones. A lo mejor esa es una característica de venir del activismo (…) cuando empiezas a creer que puede haber otra posibilidad, que las instituciones sí se pueden recuperar, sí se pueden fortalecer, sí pueden funcionar para lo que fueron creadas, te permite funcionar con cierta tranquilidad, con cierta esperanza y te ayuda a no tener miedo

 “Por otro lado, saber que haces las cosas bien, que las estás haciendo conforme marca la ley, con transparencia, con rendición de cuentas, que estás combatiendo la corrupción, tienes también completa tranquilidad de que, por la vía legal, no podrían encontrar una falla (…) Por esas dos razones, porque creo en las instituciones y porque sé que estamos haciendo las cosas bien, combatiendo la corrupción, siento tranquilidad de que va a dejarse de utilizar a las auditorías, a las fiscalías o a otras instituciones como garrotes políticos”.