Por ineficacia en la implementación del INSABI, estados como Puebla y Baja California, deben enfrentar la pandemia del Covid -19 y el desabasto de medicamentos sin las herramientas necesarias para garantizar el bienestar de la población, pues perdieron la rectoría de sus sistemas de salud, aseguró el diputado federal del PAN, Héctor Jaime Ramírez Barba.

“Hoy no vemos al INSABI por ningún lado; ante la pandemia  (el Gobierno Federal) se esconde tratando de repartir la responsabilidad y la culpa a los gobernadores. Pero olvidan que los convenios de centralización que firmaron la mayor parte de los estados hacen responsable al INSABI de los servicios de salud”, señaló.

El secretario de la Comisión de Salud en San Lázaro, consideró que fue irresponsable ceder la infraestructura, el financiamiento y el personal del sistema de salud a una institución que no tenía rumbo, como el INSABI. “Ahora vemos las quejas de gobernadores, incluidos los de MORENA, como Puebla y Baja California, que deben enfrentar la pandemia y el desabasto sin herramientas, pues perdieron la rectoría de sus sistemas de salud”, insistió.

Señaló que la población sin seguridad social está en situación de vulnerabilidad en el peor momento. Recordó que antes la persona se registraba y contaba con una póliza de afiliación; conocía además cuál era el catálogo de los servicios específicos a los que tenía derecho. Hoy no hay póliza, tampoco catálogo; sólo se ha prometido todo para todos, pero el presupuesto real se ha reducido.

Ramírez Barba, indicó que se pasó de una certeza, a una “ilusión demagógica” que prometió un sistema de salud nórdico. Por si esto fuera poco, parte del personal que laboraba adscrito al Seguro Popular quedó desamparado, a muchos no se les respetaron sus derechos laborales o de plano están en el desempleo.

Exigió: “Urge que el ejecutivo emita las reglas de operación como era su responsabilidad desde hace meses (…), sin ellas, nos preocupa el uso que se esté dando al Fondo de Salud para el Bienestar y a los 40 mil millones de pesos que se autorizaron liberar para ser administrados por INSABI. Sería una tragedia que este dinero, originalmente guardado para financiar enfermedades de alto costo como cánceres, enfermedades cardiovasculares o respiratorias, se use ahora para los fines del proyecto político de la llamada cuarta transformación”, destacó.

Además, indicó que el Decreto de la reforma mandataba al Ejecutivo Federal a que emitiera las disposiciones reglamentarias dentro de los 180 días siguientes a su entrada en vigor, plazo que se cumplió el pasado 30 de junio de 2020. “Es evidente, que desde el principio el gobierno federal actuó sin una planeación adecuada, poniendo en riesgo la salud y la vida de millones de mexicanos”.

El legislador albiazul, pidió al presidente, Andrés Manuel López Obrador, al Secretario de Salud y al titular del INSABI, generar certezas que permitan proteger la salud de los mexicanos. “No es justo que los pacientes paguen el precio de la irresponsabilidad del gobierno federal”.

Agregó que las reformas a la Ley General de Salud, mediante las cuales desapareció el Seguro Popular, se hicieron sobre una base ideológica, no fueron producto de la visión estratégica. Todo fue resultado de una visión limitada que pretendió desconocer y descalificar la lo hecho por los gobiernos anteriores.

“La reforma que creó al INSABI generó más dudas que certezas en aspectos torales tales como el financiamiento; las corresponsabilidades de los órdenes de gobierno y la fórmula de transferencias federales a los estados; el modelo de atención y la cobertura universal”, precisó.

Enfatizó que el INSABI nació sin reglas de operación, sin manuales, sin planeación para su implantación, sin una fase piloto de prueba y sin mayor presupuesto.

Sostuvo, que desde el 1 de enero de 2020 INSABI ha generado severos problemas de implementación, el proceso re-centralizador de los servicios de salud y el abasto de medicamentos están en el limbo.