Para fortalecer la democracia en el estado de Puebla es necesario preservar la autonomía del congreso local, coincidieron académicos poblanos a propósito de la conmemoración del día del parlamentarismo este 30 de junio.

Para Juan Luis Hernández Avendaño, Director del Departamento de Ciencias Sociales de la Ibero Puebla, es necesario recuperar en el estado la importancia que tenían para el espíritu democrático en Puebla las comparecencias de gobernadores y funcionarios de su gabinete ante el Congreso del Estado, pues esto reafirmaba el espíritu garante de cumplimiento de la Ley.

En cuanto a la creación de leyes, las exigencias de transparencia por parte de los ciudadanos llevan a crear modelos de parlamento abierto, función que fue omitida en la reciente hechura de la Ley de Educación del Estado de Puebla.

En entrevista telefónica, señaló que en los últimos 30 o 40 años se han consolidado prácticas en las cuales hay una clara sujeción por parte de los gobernadores a los congresos locales, aumentando las probabilidades si el partido del gobernador tiene mayoría dentro del congreso local.

Esta situación puede llevar a riesgos importantes, como el que en ocasiones el Congreso del Estado obedezca al mandatario, anulando el carácter garante del cumplimiento de la ley y de contrapeso al Ejecutivo y al Poder Judicial del estado.

Explicó que esta situación es una constante en el sistema político mexicano, al que catalogó como de una fachada democrática llena de prácticas autoritarias, agudizadas en el nivel local.

Por su parte, el doctor Víctor Manuel Reynoso Angúlo, académico de la UDLAP, recordó que el origen de la democracia viene de los parlamentos, pues los cimientos de este modelo de gobierno provienen de la representatividad del pueblo y del contrapeso que significaba a los reyes esta institución.

Para Reynoso, durante el gobierno de Rafael Moreno Valle se vivió un periodo de autoritarismo sin precedentes en el estado, pues en las gestiones de sus antecesores, no hubo rastros de voluntad plena por coartar las funciones de Congreso del Estado, como sí la hubo durante el llamado morenovallismo.

Esta sumisión del congreso local ante el gobernador Moreno Valle, explicó, se tradujo en un control político y administrativo de los ayuntamientos, pues es el Congreso el que valida las cuentas públicas de los municipios, y del nombramiento de quienes presidirán los órganos autónomos.

En su perspectiva, el gobernador Miguel Barbosa no tiene la misma vocación autoritaria de su antecesor, ya que la coalición de su partido en el congreso local hoy tiene la mayoría necesaria y no ha mostrado voluntad de interferir en la vida interna del Poder Legislativo local.