El 4 de septiembre de 2016 conocimos a Bertha, una mujer de ZacatlánPuebla, que fue parte de la segunda temporada de MasterChef México. Desde que comenzó la competencia mostró que su sazón era distinto al de los demás, ganándose el cariño de los televidentes y de los chefs.

Bertha creció en Tinixtioca, una comunidad de Zacatlán. Desde pequeña tuvo que trabajar para ayudar a sus padres.

En entrevista con e-consulta la ganadora de MasterChef cuenta que se paraba en la madrugada para cuidar animales, preparar comida y ya después ir a la escuela.

Bertha relata que la vida en el campo no es fácil, ya que no se tienen recursos para alimentar a una familia grande y que tengan vestimenta.

Ella recuerda que no tenía zapatos para ir a la escuela y que caminaba alrededor de una hora para poder ir a clases. No era una alumna con buenas calificaciones, ya que tras levantarse temprano, trabajar y una larga caminata, en el aula de clases se podía quedar dormida o no ponía atención.

Bertha en su lugar de origen sólo concluyó sus estudios de primaria, por la situación económica: 9 hermanos y pocos ingresos.

Al regresar a su casa la comida ya estaba lista, pero después había que hacer otras labores, como ir por leña, ir por agua, ayudar a lavar la ropa, traer los animales y ayudar en el campo.

Pero no todo era trabajo, ya que le daba tiempo de hacer tarea y jugar con sus hermanoscorrer con ellos.

Entre las diversiones que tenía Bertha estaba trepar a los árboles, algo que le encantaba, y ver las montañas, para imaginar que había más allá de ellas.

Pero la diversión se acababa con la luz del sol: en la comunidad no había luz eléctrica, ni agua potable ni servicios básicos. Así la cena era temprano e iluminaban su vivienda en la noche con un candil de petróleo.

Ella aprendió a cocinar con su mamá, a quién recuerda con mucho cariño y agradece que siga con vida, al igual que su papá.

Sin embargo Bertha no lamenta haber nacido en Zacatlán y pasar muchas limitaciones en la niñez.

Su llegada a la ciudad

Un día a la adolescente Bertha se le abrió (o ella la abrió) la oportunidad de mudarse a la ciudad de Puebla. Ella salió en busca de recursos para ayudar a sus padres y que sus hermanos pudieran llevar libros, zapatos y uniformes a la escuela, algo que ella no pudo en conjunto.

Recuerda que trabajó en Zacatlán con una maestra, además en una taquería y en una tienda de abarrotes.

Pero cuando una tía política estaba por dar a luz, ella se ofreció para ir a cuidarla a la ciudad de Puebla, una oportunidad que aprovechó para mudarse en busca de mejores oportunidades de vida.

Antes de entrar a MasterChefBertha trabajaba como empleada doméstica en un hogar. Ella recuerda que era una familia muy bonita, muy buena y que fue ahí donde aprendió nuevas recetas de cocina.

A ella la dejaban que cocinara, tenía recetarios y elementos necesarios para elaborar los platillos que le pedían, teniendo como base las enseñanzas de su madre.

En sus tiempos libres paseaba, estudió la secundaria y el bachiller abierto, además de que tomó cursos de corte y confecciónbisutería y computación.

¿Cómo llegó a Master Chef?

Bertha no era una fanática de Master Chef México, incluso sólo había visto unos tres capítulos del reality show; pero una amiga fue la que la animó a entrar y le dijo que le llevaría la convocatoria con la información para que se inscribiera.

Sin embargo el tiempo pasó y la información no llegaba. Hasta el día de la selección su amiga llegó con la convocatoria, pero se tenían que llevar los platillos ese sábado antes de las 5 de la tarde.

Bertha se fue a trabajar y después de cumplir con sus lanores preparó los platillos con los que concursaría: Un chile relleno y tamal de elote.

Llegó tarde, ya eran 5:15 cuando se presentó; pero tuvo la fortuna de que le aceptaran su platillo y pasó a la siguiente ronda.

En esta experiencia conoció a la hermana Flor y a la chef BettyBertha siguió su camino soñando con llegar a MasterChef. Estuvo en un grupo de 300, posteriormente el grupo se redujo a 50 y después a 25. Al final quedaron los 18 concursantes que entraron a la cocina de MasterChef. El último casting recuerda fue en Guanajuato.

La competencia

Fueron dos meses de grabación. En un principio todos son amigos, pero que con el tiempo y estrés las cosas cambian, aunque sólo durante la competencia.

En MasterChef se les dejó claro que no era un curso de gastronomía, sino una competencia, en donde mostrarían sus habilidades.

En la cocina ella prefería llevar los productos y después pensar que hacer con ellos para los retos, el día que pensó primero el platillo y luego fue por los elementos, se le olvidó el principal: el conejo, que era la proteína.

Con yerbas y queso hizo un sándwich y con eso cumplió el reto. Ese fue un momento difícil en su estadía en MasterChef México.

Su peor experiencia: el rack de cordero. Al no tener experiencia en este tipo de carnes tuvo una mala experiencia ante el chef Herrera.

Uno de sus mejores recuerdos detrás de cámaras fue cuando sus compañeros y equipo de MasterChef le festejaran su cumpleaños.

Tras la competencia ha mantenido contacto con sus excompañeros vía WhatsApp, en donde dice todos estpan en un grupo y se mantienen en contacto.

La final llegó y Bertha estuvo con Maru y Melissa. Tres competidoras en busca del trofeo y el premio de un millón de pesos.

Bertha recuerda que le temblaban las piernas en ese momento, los nervios estaban presentes y la adrenalina al máximo.

Todos los sentimientos se le mezclaron: emociónalegríaenojotristeza… Pero algo que la motivó fue la presencia de su familia en la cocina. Estaba cansada emocionalmente, pero se mantuvo de pie.

Ya no veía sus rivales como contrincantes, sino que era el orgullo de representar la gastronomía de Puebla contra la de Oaxaca y Jalisco.

La final se transmitió el 18 de diciembre de 2016 y Bertha fue la ganadora.

¿Qué pasó con Bertha después de MasterChef México 2016?

Después de MasterChefBertha se fue a la Ciudad de México a un programa de Tv Azteca con Omar Fierro hasta que la emisión concluyó.

Después el chef Herrera la invitó a su restaurante a Monterrey para aprender por cuatro meses y también fue a Bilbao, España, a un curso de cocina, que fue parte de su premio por ganar MasterChef.

Ya de regreso en Puebla abrió su restaurante “El Don de Bertha”, donde actualmente se le puede ver, se toma fotos y firma autógrafos. Ella agradece el cariño que le tiene la gente.

Además, en medio de esta pandemia, Bertha recibe llamadas donde la animan a que siga adelante pese a lo difícil de este momento.

Entre los sueños de Bertha en la actualidad está tener su propio programa de cocina y poder representar a la gastronomía poblana a nivel internacional.