El coronavirus puso en jaque Famsa, ya que la empresa está enfrentando problemas económicos que la han llevado al no pagó de su deuda y ha tenido que cerrar sucursales, según informa Forbes.

La pandemia del Covid-19 obligó a la empresa regiomontana a cerrar 40% de sus 379 tiendas en los últimos meses, además sus clientes están dejando de pagar sus créditos por problemas de liquidez, sumado a un reajuste en su deuda que reflejó una caída en sus ingresos y su capacidad de pago.

La empresa ha tenido una disminución en sus ingresos y en sus ventas, pero además la presión adicional de mantener los salarios y las rentas de sus locales sin funcionamiento que está presionando a la compañía, señaló Julián Fernández, analista de Bursamétrica.

Famsa está pasando por una situación muy difícil: tuvo que cerrar el 40% por Covid-19, la mayoría en Estados Unidos y en Nuevo León, en donde tiene mayor presencia; también en la Ciudad de México pudo mantener algunas que tiene como sede central”, se informó.

“Por otro lado, venía arrastrando una deuda que quería empezar a reestructurar este año y su plan fue solicitar un crédito para poder sanear las deudas y mandarlo a 5 años. Sin embargo, no hubo crédito, su deuda se incrementó, no tiene flujo de efectivo y su liquidez se le fue a 0.3%. Por esta situación dejó de pagar su bono y ahora solo le otorgaron un crédito para pagarlo“, señaló Fernández.

Famsa dejó de pagar su bono y ahora solo le otorgaron un crédito para pagarlo, solicitando nuevamente crédito con tasas que no estaba considerando en este momento: El crédito que tendría cubrir es de 7 mil 688 millones de pesos a tres años.

El pasado 29 de mayo, la empresa anunció un proceso para reestructurar el pago de sus bonos senior con tasa 7.250%, por un monto de 59.1 millones de dólares que vencían el 1 de junio, por lo que solicitó a los tenedores de dichos bonos sus votos para la aplicación de un plan de ajuste.

Dicho plan contempla la emisión de dos nuevas series de bonos con tasas 250 y 300 puntos base mayores al original a pagar en 4 y 3 años respectivamente, además de una compensación en efectivo para los segundos, informó forbes.com.mx.

“Los tenedores de los Bonos 2020 que (…) presenten válidamente su voto a favor del Plan (…) y que entreguen sus Bonos 2020 de conformidad con los procedimientos requeridos recibirán (i) nuevos bonos senior con una tasa anual de 10.25% con vencimiento el 15 de diciembre de 2023 (‘Nuevos Bonos Serie A’) por un monto principal igual al monto principal de los Bonos 2020 de los que sean tenedores, más el importe de los intereses de los Bonos 2020 que se hayan devengado hasta la fecha en que surta efectos el Plan”, declaró Fernández.

Sus resultados al cierre del primer trimestre apuntan a una caída de sus ventas netas de todo el grupo de 4.9%, con un mayor peso en su principal fuente de ingresos, Famsa México, de 5.2%. Además, registró una pérdida neta de 570 millones de pesos.

Para abril de 2020, el índice de morosidad de la cartera total de Banco Ahorro Famsa alcanzó el 16.99% mientras que para la banca múltiple en México era de 2.12%, de acuerdo con datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.

Además, el martes sus acciones cayeron a 1.91 pesos por papel, apenas por encima del mínimo histórico registrado el jueves pasado de 1.89. El 31 de marzo, la empresa reportó que poco más de la mitad de su deuda con vencimiento a 2020 era internacional y ascendía a mil 381 millones de pesos.

Con información de Forbes México