El gobernador Miguel Barbosa está abriendo muchos frentes de batalla en momentos en que la prioridad debe ser combatir los efectos del Covid-19, dijo el doctor Víctor Manuel Reynoso Angulo, profesor de la Universidad de las Américas Puebla.

En palabras del académico, el gobierno del estado encabezado por Barbosa Huerta tiene muchas confrontaciones innecesarias, lo que “demuestra una ausencia de estrategia concentrada en problemas serios”. 

Reynoso Angulo también se refirió a la tensa relación que tiene el mandatario con medios de prensa locales.

“Si le preguntas a mil políticos de la historia si la prensa ha sido justa con ellos, 999 te van a decir que no. No se puede estallar contra reporteros porque eso tiene consecuencias. Como gobernante tienes una responsabilidad con tus actitudes, hay que tener estómago para esto”, enfatizó el sociólogo. 

Demasiados frentes abiertos

El investigador expresó lo alarmante de que el gobierno del estado tenga confrontaciones superficiales en este momento: “está abriendo frentes en este momento innecesarios, como es el caso de la  denuncia presentada contra la hija del rector de la BUAP, cuando podría focalizar esfuerzos en cosas urgentes”.

Para Reynoso Angulo la prioridad del gobierno del Estado debe ser mitigar los efectos de la pandemia y el combate a la inseguridad, el huachicol en crimen organizado y común, que tuvo un aumento significativo en la gestión de Rafael Moreno Valle

Por otra parte, recalcó que estas confrontaciones y tendencias a abrir frentes tendrán consecuencias en el desempeño electoral de Morena en el estado de Puebla e 2021, pues todo el espectro político, desde la presidencia de la República hasta los municipios gobernador por Morena, sufren un desgaste natural en el gobierno, que en este caso será mayor.

Momento de unidad

Reynoso reconoció que hay cosas en la gestión del gobierno estatal que considera se están haciendo bien, como el que los recursos fiscales de los que dispone el Estado se hayan enfocado a mitigar los efectos de la pandemia. Su negativa a abrir el primero de junio las actividades económicas, esperando dos semanas más, también es una buena señal.

“Ante enemigos invisibles como el COVID y visibles como la delincuencia organizada, convendría la unidad, de todos los niveles y en toda la sociedad, sobre todo para enfrentar las consecuencias a corto plazo de la pandemia: pérdida empleos, pérdida de ingresos y familias que no tienen que comer. Más que abrir frentes innecesarios, se debería hacer un llamado a conciliar por la unidad”, concluyó el docente.