Pese a que el pasado 18 de mayo autoridades clausuraron una bodega de la comunidad de Torija, perteneciente al municipio de Cuautinchan, por recibir y manejar desechos de Covid-19,  sigue operando no obstante las quejas de vecinos.

Habitantes de Cuautinchan acusaron a la empresa Spesa por operar de manera irresponsable desde 2019, pero ahora con la contingencia comenzaron a manejar residuos tóxico - infecciosos que podrían propagar el virus y ocasionar más contagios de Covid-19, además del malestar que se genera entre los habitantes por los malos olores que despiden los desechos. 

Guillermo Lozano, representante de la empresa Spesa, dijo que la bodega no volvió a operar de manera clandestina sino que tras las revisiones de la PROFEPA y de SEMARNAT, se aclaró que sólo presentaba una sobre saturacion, que deberá resolver en 6 semanas con el traslado de desechos a la CDMX.

Pese a esto los habitantes aseguran que el lugar se encuentra en condiciones insalubres pues los residuos ya ocasionaron deterioro del inmueble en el que se encuentran, y exigen que se resuelva esta situación para evitar daños a la comunidad.

Emmanuel Gutiérrez, vecino de la zona comentó que el almacén contiene desechos peligrosos y que se lleva un control inadecuado : "Ahí se ven jeringas tiradas, cubrebocas y papeles con sangre revueltos entre la basura. Todo está sin orden y nos preocupa que afecte a nuestros animales, pues muchos dependemos de nuestras granjas personales para sobrevivir". 

Añadió que sus vecinos ya han perdido animales debido al fuerte olor que produce este tiradero, pues es un contenedor de basura al que no se le da tratamiento ni mantenimiento por lo que –dijo-  esperan que las autoridades correspondientes resuelvan pronto este problema de salud pública.