A casi nueve horas de que dio inicio el paro de labores en la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, los uniformados expulsaron de las instalaciones a uno de los mandos traído de Chiapas por el secretario Raciel López Salazar y anunciaron que no acabarán el mitin hasta que no se autorice el aumento salarial.

Durante la jornada de protestas en la Dirección de la Policía Estatal Preventiva en la 9 Oriente y 16 Sur, destaca la acción de los uniformados de expulsar a un mando que muy pocos conocían personalmente  o siquiera por nombre debido a que desde su llegada desde Chiapas no se presentó con los elementos

Se trató de Jorge Alberto Paniagua Romero, coordinador de Despliegue Territorial de la SSP, nombrado tras el arribo de Raciel López Salazar pero que era desconocido por los policías a pesar de ser un mando operativo en un área estratégica.
 


Los uniformados intentaron que el mando junto con su escolta, Iván Ramos, abandonaran la unidad ante la falta de apoyo, sin embargo el funcionario chiapaneco se atrincheró por unos minutos aunque finalmente terminó por ceder ante la presión de los uniformados.

 


Tras entregar sus armas de cargo, radios matra, chalecos y fornitura, el mando salió de las instalaciones en la colonia Azcárate a pie y solamente con sus pertenencias personales. Incluso le retiraron los emblemas de su ropa al unísono de los policías le gritaron "¡fuera Chiapas!".

Piden que negociación salarial se haga en la PEP

Como el aumento salarial es la principal demanda, Nicéforo Rodríguez Gaitán, subsecretario de Desarrollo Político, y Adulfo Chacón Ruíz, secretario de Centros Penitenciarios, acudieron como representantes del gobierno estatal para ofrecer una mesa de negociación en Casa Aguayo.

Sin embargo los policías se negaron y exigieron que el personal de la Secretaría de Gobernación y de Finanzas que participará en la negociación acuda a las instalaciones de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, a fin de que todos los policías pudieran escuchar la oferta.

Recordaron que están dispuestos a mantener el paro de labores por tiempo indefinido si el gobierno estatal no garantiza un aumento salarial que los homologue con el de la Policía Municipal de Puebla, pues actualmente un uniformado estatal gana 7 mil 023 pesos mensuales, mientras que uno de la capital poblana gana 11 mil 74 pesos, más estímulos.
 

Durante los gobiernos de Rafael Moreno Valle y Antonio Gali Fayad no hubo protestas policiales de este tipo aunque tampoco hubo aumento a los policías, situación por la cual el tema salarial se volvió insostenible para los uniformados.