El PRI reanudó su proceso de renovación interno tras suspenderlo dos meses por la contingencia de Covid-19, y ahora habrá nueva dirigencia en Puebla antes del 31 de agosto, pero las reglas y el método de elección los definirá el CEN.

En un acuerdo el tricolor fijó el último día de ese mes como fecha límite para nombrar nuevos liderazgos en todo el país, dado que en septiembre comenzará el proceso electoral federal para 2021.

El documento emitido el sábado por el presidente nacional, Alejandro Moreno Cárdenas, enuncia que los lineamientos para la elección interna serán establecidos por el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) y, con base en ellos, el partido a nivel local realizará una convocatoria.

Para la toma de protesta, será el propio dirigente quien defina el protocolo, pero podría ser incluso a través de internet, tomando en cuenta que el viernes, en una videoconferencia, rindió protesta Eduardo Rojas como nuevo líder del PRI en Oaxaca, quien fue electo por designación directa de la dirigencia nacional.

“La aprobación de los métodos electivos de renovación de los Comités Directivos de las entidades federativas, se aprobarán por el Comité Ejecutivo Nacional y se comunicará a la entidad que corresponda por la persona titular de la Secretaría de Organización, quien establecerá los mecanismos de coordinación para la emisión de la convocatoria. La instancia responsable de la organización y validación del proceso interno de otorgar dictamen procedente de fórmula única, emitirá la declaración de validez, entregará las constancias a la fórmula e instruirá la conclusión del proceso; declarará iniciados de inmediato sus funciones y su período estatutario, y los actos protocolarios de toma de protesta se efectuarán en los términos que instruya el Presidente del Comité Ejecutivo Nacional”, refiere el resolutivo tercero del acuerdo de este fin de semana.

En duda elección abierta 

Precisamente para evitar la propagación del virus, el oficio advierte que continúa prohibida la concentración de personas para actividades partidistas, por lo que estaría en duda que la dirigencia poblana emane de una elección abierta o una convención de delegados y podría ser puesta por designación directa.

“Los procesos internos de renovación de dirigencias nos obligan a suprimir actos, plazos y acciones que estatutaria y reglamentariamente corresponden a los órganos colegiados y deliberativos; lo que nos permitirá mitigar la propagación del virus, sin arriesgar la integridad personal de nuestra militancia; pero si avanzar y concluir la organización y renovación interna y evitar la superposición de calendarios una vez iniciados los procesos federales y locales”, enfatiza.

El documento también ordena la conclusión inmediata de los procesos de renovación en los estados donde se comenzaron y se vieron interrumpidos por la contingencia.

CDE definirá dirigencias municipales

Las dirigencias municipales a su vez serán electas con las reglas del Comité Directivo Estatal (CDE) vigente, al cual se le otorgará la oportunidad de definir el método de selección antes, pero se advierte que este deberá ser acorde a las medidas sanitarias, es decir, que no provoque la concentración de gente.

“La renovación de los Comités Municipales y de las Demarcaciones Territoriales de la Ciudad de México, no se celebrarán los actos masivos de sesión de sus correspondientes Consejos para la aprobación de los métodos electivos, éstos, los adoptará el Comité Directivo de la entidad federativa de que se trate, lo que deberá ser comunicado de inmediato por la persona titular de quien presida el citado órgano de dirección al Presidente del Comité Ejecutivo Nacional solicitando consecuentemente la emisión del acuerdo de autorización para la expedición de las convocatorias”, señala el resolutivo 

En este caso no hay una fecha precisa para la renovación y únicamente se estableció como límite el último día del mes anterior al inicio del proceso electoral.