Rectores, políticos, organizaciones civiles y el sector privado reprobaron la Ley de Educación del gobernador Miguel Barbosa Huerta, aprobada vía rápida en el Congreso de Puebla, pues la han calificado de excesiva, ambigua, excluyente, retrógrada y hasta adoctrinante.

Con esta norma ahora el gobierno regulará nombres y colores de escuelas, intervendrá en cobros de instituciones privadas, les prohibirá retener documentos por falta de pago de colegiaturas y ordenará a universidades públicas, como la BUAP, a ceder y cooperar con las auditorías de la Auditoría Superior del Estado (ASE).

Tras aprobarse la noche del viernes por el voto mayoritario de diputados de Juntos Haremos Historia, diversas voces reclamaron falta de análisis, cerrazón de los legisladores e imposición de la norma tal y como la envió el mandatario de Morena apenas el lunes pasado.

El rector de la UPAEP, Emilio Baños Ardavín, sentenció que la nueva ley carece del respaldo del sector educativo y se perdió la oportunidad de hacer una legislación incluyente para transformar la educación.

“Nos perdimos la oportunidad de brindarle a Puebla una Ley de Educación que corrigiera las ambigüedades de la Ley Federal y que contase con el apoyo de los sectores involucrados para promover una transformación educativa a la altura de las expectativas de nuestra niñez y juventud”, señaló en su cuenta de Twitter.

 

 

En otra publicación ironizó sobre el actuar de los diputados y lo que dice el artículo 11 de la ley: ”les dejo esta joya de texto de la Ley de Educación aprobada por el @CongresoPue.

Ayer nos dieron la primera cátedra”, refirió.

Dicho artículo establece que la educación fomentará: “la participación activa en la transformación de la sociedad, al emplear el pensamiento crítico a partir del análisis, la reflexión, el diálogo, la conciencia histórica, el humanismo y la argumentación para el mejoramiento de los ámbitos social, cultural y político”, es decir, que con su comentario reprochó que los diputados hicieron precisamente lo contrario a lo que pusieron en la ley, al negarse a tomar en cuenta la opinión de los rectores.

Esto debido a que el Consorcio Universitario (conformado por la BUAP, la UPAEP, la UDLAP, la Universidad Iberoamericana, la Anáhuac y la Universidad Madero) pidieron a los legisladores analizar a fondo la ley y extender su debate antes de aprobarla, pero se negaron y la aprobaron en comisiones tres días después de recibirla.

 

Partidos y diputados reclaman

La dirigencia estatal del PAN reprobó que la Ley de Educación se haya aprobado en “fast-track” sin analizarla con especialistas y sin tomar en cuenta a las universidades más importantes del estado.

“Los diputados de Morena sólo se han dedicado a obedecer las instrucciones del gobernador sin tomar en cuenta la opinión de los actores involucrados, entre ellos maestros, padres de familia, académicos, universidades y colegios privados”, denunció en un comunicado.

Los diputados panistas Mónica Rodríguez Della Vecchia, Oswaldo Jiménez López, Raúl Espinosa Martínez y Nancy Jiménez Morales también externaron su inconformidad en sus redes sociales, especialmente porque fueron rechazadas todas las propuestas que hicieron para modificar la ley.

 

Los diputados priístas Javier Casique Zárate y Rocío García Olmedo también reprobaron que no se hayan tomado en cuenta sus sugerencias y que el asunto se haya dictaminado con rapidez.

“Hoy Puebla tiene una nueva ley de educación excluyente y ajena a los deseos de padres y alumnos. ¡El grupo mayoritario se negó a darle certeza a las instituciones educativas privadas ante la incorporación de su patrimonio al sistema educativo estatal”, denunció el diputado en Twitter.

La diputada a su vez señaló que votó en contra de la ley por la premura con la que atendió el tema, lo cual no dio lugar a un análisis profundo y esto que la norma contenga “errores inaceptables”.

 

Protesta sector privado

Por su parte el Centro Empresarial de Puebla (CEP-Coparmex) calificó como arbitraria la postura de los legisladores que dejaron fuera de la discusión a las universidades y padres de familia que mostraron su rechazo a la Ley de Educación.

En un comunicado sentenció que: “es imposible alcanzar excelencia y mejora continua sin escuchar todas las voces corresponsables de la educación tanto en la esfera pública como en la privada. El diálogo debería de ser, en la práctica, uno de los principales ejes de la Nueva Escuela Mexicana".

 

El Frente Nacional por la Familia (FNF) en Puebla también se pronunció en contra, pues acusó que la ley contiene una carga ideológica de extrema izquierda y un discurso populista.

A estas protestas se suma el hecho de que en la plataforma Change.org fue lanzada la petición "¡Que el gobierno no controle la educación privada!", con la cual grupos civiles expresan su rechazo a la Ley de Educación de Puebla y buscan firmas para exigir que se frene la norma y no se promulgue.

Foto: Archivo e-consulta