El pasado miércoles hombres armados interceptaron a tres choferes del edil de Ajalpan, Ignacio Salvador Hernández, mientras circulaban por la avenida Independencia de Tehuacán.

Los afectados afirmaron que los sujetos enviados por la comandancia del municipio portaban armas largas y los detuvieron sin alguna orden de aprehensión en su contra, luego de liberarlos notaron que los han estado vigilando las 24 horas del día.

Eran las 7:15 del 29 de abril cuando los tres choferes –cuyos nombres piden reservar- que trabajan para el presidente municipal de Ajalpan, buscado por supuestos vínculos con el crimen organizado, acudieron a un domicilio para alimentar a los perros de uno de los familiares de Ignacio Salvador.

No se percataron de que eran seguidos por civiles que, minutos más tarde, los privaron de su libertad sin motivo aparente.

En entrevista con e-consulta, dos de los conductores afirmaron que se trató de un delito montado por el gobierno del estado de Puebla, aunque según versiones de otros medios los empleados habían sido detenidos en un retén instalado en la avenida Independencia, por portación de armas ilegales, por conducir en estado de ebriedad y por negarse a una revisión de rutina.

Sin embargo, los trabajadores indicaron que nunca existió tal retén y que por el contrario ellos fueron interceptados por tres camionetas RAM, una guinda, una blanca y una azul marino, de las cuales descendieron varios hombres vestidos de civil con armas largas y agrediéndolos verbalmente.

Llevan a los choferes al C5

Uno de los choferes fue separado de los otros dos y llevado al C5 bajo amenaza de muerte, pues, según su testimonio: “Los hombres de las camionetas nos empezaron a gritar y a decirnos, ya valieron verga”.

“Nos quitaron nuestros celulares y nuestras credenciales, luego uno vio mi nombre y dijo este es el que estamos buscando y me separaron de mis compañeros. Ya en la camioneta me empezaron a preguntar ¿Dónde está don Nacho y sus hijos? que si tenía comunicación con ellos a lo que respondí que yo no sabía nada”.

“En eso me dice uno de los hombres ¿Qué prefieres, tu vida o la de tu patrón? y yo dije no pues la mía, pero yo no sé nada. Entonces me responde: ya mejor consíguete otro trabajo porque si no te va a cargar la chingada, y así hasta que llegamos al C5 donde me hicieron las mismas preguntas”.

Otro de los choferes comentó que fueron obligados a conducir hasta la comandancia, donde les quitaron todas sus pertenencias incluyendo el dinero.

“Nos llevaron con los policías y ahí nos pidieron todas nuestras cosas y nos pusieron en prisión preventiva, nos tuvieron ahí 6 horas para ver si les decíamos algo pero nosotros no sabemos nada, ni siquiera nos dejaron llamar a la familia para que supieran que estábamos bien”.

“Nos dicen que todo lo que nos hicieron fue por órdenes del gobernador, Miguel Barbosa, y pues si es así ¿Qué podemos hacer nosotros?”

“Sí pensamos poner la denuncia en derechos humanos, porque lo que nos hicieron, no fue justo, nos están acosando, estamos vigilados las 24 horas y tememos por la seguridad de nuestras familias”.

“Todos los días nos asomamos y vemos camionetas, coches o personas que están pendientes de lo que hacemos, hasta ahorita nadie nos ha ofrecido protección y estamos a expensas de lo que pueda pasarle a nuestros hijos”.

Lo anterior surge tras la investigación que inició el gobierno del estado de Puebla hacía Ignacio Salvador Hernández y su hijo por los supuestos vínculos con el crimen organizado.