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Sociedad
En San Mateo Tlaixpan, l cabalgata sustituyó al tradicional viacrucis
En San Mateo Tlaixpan, Tecamachalco, creían que el Covid-19 los había dejado sin la representación del viacrucis que realizan cada Viernes Santo desde hace más de 60 años.
Por la mañana, sin embargo, un solitario soldado romano a caballo se les apreció por las calles del pueblo para recordarles que no hay que perder la fe y menos en estos tiempos.
La comunidad de este municipio del Triángulo Rojo ha vivido violencia, ejecuciones y hasta un enfrentamiento con la Guardia Nacional.
Hoy el pueblo y sus habitantes se hicieron virales por transmisiones de la fan page Vive Tlaixpan, en Facebook, que dio cuenta de la sorpresa que el grupo religioso de la localidad preparó para sus vecinos.
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En vivo lo vieron unas 350 personas y para las 17:00 horas la transmisión ya superaba las 9 mil 900 reproducciones. Los saludos y bendiciones de espectadores que habitan en la zona e incluso de paisanos que radican en Estados Unidos, le llovieron al soldado.
La idea, explicó en entrevista el actual coordinador del grupo religioso, Víctor Alfonso Jiménez Velázquez, surgió hace apenas unos días cuando el actor Rafael Hernández Machorro les propuso organizar algo especial para los feligreses. Con apoyo de unos cuantos y el cumplimiento de las medidas sanitarias recorrería las calles y estaciones del viacrucis.
"Era el primer año que iba a salir en la representación, pero nos la cancelaron y él no quiso quedarse con las ganas. Se animó y nos pidió la ayuda para que lo ayudáramos a que pudiera salir él solo", explicó.
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En su recorrido, el operador de maquinaria pesada para la industria de la construcción se encontró con muestras de afecto que conmovieron a los organizadores. Al verlo, muchos se bendijeron con la señal de la cruz y otros lo saludaron. Los que cumplen con el aislamiento lo hicieron desde sus ventanas y los pocos que andaban en la calle se quitaron el sombrero en señal de respeto.
Al final, reconoce Jiménez Velázquez, lograron levantar los ánimos de los fieles de Tlaixpan, en tiempos que reconocen como difíciles por la propagación del coronavirus y las medidas restrictivas.
"Con los tiempos que estamos viviendo, mucha gente se animó y lo vio como un acto de fe muy positivo, para unir a la gente, no se hizo como los años pasados, pero sí se animó a la gente", dijo.