En medio de la contingencia sanitaria, por lo menos 32 empleados de la empresa Lorpen México S. de R.L. de C.V., fueron despedidos de la noche a la mañana y sin que recibieran un finiquito correspondiente a sus años laborales.

La firma, que forma parte de la empresa española Ternua Group, argumentó que ya no cuenta con recursos para operar y tampoco para pagar liquidaciones a sus ahora exempleados, conforme lo que la ley establece.

Fue este sábado cuando el personal jurídico de la empresa notificó al personal su despido. Uno por uno fueron llamados a las oficinas, en donde les fue entregado un finiquito de 10 mil pesos que no es acorde con la antigüedad laboral de la mayoría de los exempleados, según comentó una de las personas afectadas.

Explicó en entrevista vía telefónica que pese a que los directivos ya sabían del despido, pidieron a sus excolaboradores que trabajaran a marchas forzadas entre el lunes y viernes pasado, pese a la contingencia sanitaria, pues había un pedido urgente para entregar 35 mil pares de calcetines.

“Prácticamente fuimos utilizados porque trabajamos a marchas forzadas para elaborar los calcetines, sin sana distancia y sin material de protección, pues la única medida sanitaria que la empresa hizo, fue colocar un botecito de gel antibacterial en la entrada”, comentó.

Refirió que en total, fueron 32 personas las que fueron despedidas, pero de estas, 22 tenían una base, y entre ellas se encuentra un trabajador que enfermó de cáncer y que se quedará sin seguridad social por el despido.

La inconforme solicitó a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social y al gobierno del estado que intervengan en el conflicto, pues señaló que por la contingencia sanitaria, es complicado salir en busca de otra opción laboral y no contarán con recursos para atravesar el periodo de confinamiento