Aprovechando lo desértica de la Avenida Juárez ante los cierres de negocios por el decreto de emergencia sanitaria por el Covid-19, un par de delincuentes aprovechó para asaltar el bar Paulener Keller que se encontraba abierto a pesar de no ofrecer ningún servicio prioritario.

Con base en reportes policiales, alrededor de las 21:00 el dueño del lugar pidió apoyo al 911 por un asalto registrado en contra del personal y de los clientes, a los cuales encerraron en un sanitario para apoderarse de carteras, bolsas y celulares, por lo que incluso una mujer presentó crisis nerviosa.
 


En el lugar los paramédicos brindaron atención prehospitalaria a quien lo requirió mientras que los agentes de la Policía Municipal de Puebla tomaron conocimiento de los hechos, sin que se pudiera cuantificar a cuánto ascendía el total de los bienes robados.

Dueño ignora decreto y agrede a reportera

Al momento en que se reportó el atraco la reportera Rubí del Razo acudió a darle cobertura al hecho delictivo junto con un camarógrafo, pero fueron objeto de agresiones por parte del dueño del lugar y de una mujer que, presuntamente, es la pareja del propietario de este bar ubicado en la Avenida Juárez y 15 Sur.

A través de su cuenta de Twitter la comunicadora explicó que la agresión por parte del dueño de Paulener Keller y la mujer no solamente fueron verbales, como lo documentó en un video, sino que también llegaron a los golpes y empujones sin que los elementos de la Policía Municipal de Puebla intervinieran.

Aunado a esta situación, hay que recalcar que el establecimiento con razón social Paulener Keller no ofrece un servicio prioritario y no está exento de la aplicación del decreto federal por emergencia sanitaria para suspender las actividades sociales y económicas con motivo de la pandemia del Covid-19.
 


La operación de este bar en la Avenida Juárez se suma a la de otros espacios como el restaurante bar Costeñito de Angelópolisdonde ayer por la tarde su personal también intentó impedir que se documentara la operación de este lugar ignorando las medidas sanitarias de la declaratoria federal.

En este último caso se intentó impedir que la reportera Maribel Morillón pudiera documentar desde la vía pública está situación, que hasta el momento está siendo tolerada por los autoridades a pesar de que el gobierno federal señaló que las multas por violar el decreto pueden ser desde administrativas hasta penales.