La infancia de Sandra Ortiz Vela estuvo llena del calor de su familia. De un padre abogado, estricto en la disciplina pero amoroso siempre para sus hijas y para esos respaldos que son decisivos para continuar en ruta, sobre todo cuando se es muy joven y desde esos años, se deben tomar decisiones que marcarán el rumbo de la vida.

Sus padres y hermana la impulsaron siempre a buscar sus sueños y la ha acompañado en la realización de sus proyectos, como cuando Sandra toma la decisión de estudiar Turismo Internacional para aprender idiomas, pero sobre todo del mundo que representa su cultura. Desde niña, descubrió lo que representaba un código, que le permitía tener relaciones nuevas, que la llevarían a otros países.

Desde su niñez, Sandra llevaba ya en las venas la relación con el Derecho, sin embargo el rechazar esta vocación temprana la llevó a construir una ruta que le permitió llegar a ser la conductora titular del emblemático noticiario Hechos para Despertar de TV Azteca y actualmente estar a cargo de la conducción de Hechos AM Puebla.

Esa elección le permitió llegar a ser comunicadora, cuya gran parte de su trayectoria la ha desarrollado en la televisión y es ahí donde ha tenido en el periodismo un espacio para apoyar las causas sociales. Poblana nacida un 19 de marzo, su corazón siempre se dividió entre Puebla y Tehuacán, esos lugares que la vieron crecer.

¿En dónde fueron tus primeros pasos?

“Casi toda mi vida la viví en Puebla, gran parte en el centro, muchos años en Los Fuertes, posteriormente nos cambiamos a Las Ánimas y luego he rodado de San José Vista Hermosa a la zona de Zavaleta; pero un tiempo en mi vida la viví en Tehuacán por cuestiones del trabajo de mi papá. Al llegar tenía seis años y luego a los doce años que es la etapa que más recuerdo. Mi papá es abogado, entonces antes de que yo naciera le dieron trabajo en Tehuacán. Al principio viajaba de un lugar a otro, pero después empezó a ser muy cansado hasta que mi mamá decidió que nos fuéramos a vivir un tiempo allá  y luego regresáramos a Puebla.”

¿Qué recuerdas de Tehuacán?

“Ahora Tehuacán es mucho más grande pero anteriormente aunque era urbano, era muy pequeño con una sociedad totalmente cerrada; todos se conocían, sabías todo de todos. Había dos prepas de las mejores en calidad, recuerdo que no había tanto qué hacer en esa época, entonces si había un restaurante de moda todo mundo iba ahí, si había algún otro lugar de moda, sabías que te ibas a encontrar a todo mundo, pero sí, una parte de mi vida la pasé allá.”

¿Fuiste a la escuela allá?

“Cursé sexto de primaria y luego toda la secundaria en el John F. Kennedy, con muy buenos amigos; incluso algunos tehuacaneros que ya se vinieron a vivir para acá, me preguntan: ¿ya nunca regresaste a Tehuacán? Regresé a Puebla a cursar la prepa y a dirigirme a lo que yo quería hacer que era ser traductora e intérprete. Es así como estudié la prepa abierta para poder estudiar inglés tiempo completo y así fue como empecé a vivir sola, porque mi papá se quedó allá con mi mamá y mi hermana, ya posteriormente vivimos juntas y más adelante se regresaron mis papás a vivir a Puebla.”

“Siempre he sido muy responsable, tal vez no tan bien portada en las clases, algunos maestros incluso pueden tener alguna queja sobre mí. Era como hiperactiva, pero siempre muy estudiosa, me gradué de la carrea por promedio de 9.6. Siempre tuve buenas calificaciones y bien portada.”

En la escuela comentaste que eras hiperactiva con los maestros…

“Era medio rebelde en la primaria y secundaria, pero muy estudiosa. De repente me salía. Recuerdo que en la secundaria me gustaba platicar con los chavos de intercambio porque yo quería aprender inglés, entonces no entraba a clases y me la pasaba hablando con ellos. Era lo que me gustaba. También no entraba a clases por jugar Spiro, que en ese momento estaba muy de moda. Era un juego con una pera como de box que la atabas a un tubo y cada participante le pega de un lado y de otro y tenían que enredarla. Sí era como mal portada y rebelde, pero siempre estudiosa.”

¿No tuviste problemas con tus compañeros y compañeras?

“Durante un tiempo fui gordita entonces sí sufría de bullyng, sobre todo en Tehuacán en la etapa de los 12 a los 15 años. En ese tiempo sí estuve gordita y el bullying era muy fuerte. Tenía que aguantar burlas, y en esos tiempos te aguantabas y ya. Trataba de defenderme pero nunca fui peleonera, más bien soy amigable y tranquila y no rencorosa, entonces fue una etapa de mi vida difícil pero superada.

¿Cómo fue que de pronto cambio tu cuerpo?

“Siempre hice ejercicio. Mi papá nos inculcó a mi hermana y a mí el ejercicio. Recuerdo que los domingos nos despertaba a correr cuando teníamos siete años, a las seis de la mañana a Los Fuertes y yo decía: “Pero qué necesidad”. Yo creo que por eso no me cuesta tanto levantarme temprano como a otras personas. Siempre me he cuidado mucho, he tenido algunas épocas con un poco más de peso, otras con menos pero siempre he tenido que cuidarme, siempre a dieta. El peso ha sido un tema para mí. Me ayudó mucho correr. Hice unos 15 medio maratones, no sé cuántas carreras de 10 kilómetros, no las puedo ni contar. Tengo muchas medallas de participación, alrededor 60 o 70. Me iba a correr a la Ciudad de México con mis amigos y tuve mi grupo de corredores. Correr es algo que me gustaba hasta que ya mi rodilla no tuvo cartílago desgraciadamente y tuve que tratarme y tomar terapia.”

Una infancia feliz frente a una adolescencia rebelde

¿Cómo fue tu infancia?

“Fui una niña feliz. Aunque eran pesados los viajes entre Tehuacán a Puebla, siempre estábamos con mis papás y esa unión familiar siempre me quedará marcada. También cuando veníamos a Puebla con todos mis primos éramos muy unidos, jugábamos, bailábamos, siempre fuimos muy cercanos con mis primos hermanos por parte de mi mamá. Siempre fui muy cuidada y consentida por mis padres. Ellos tienen 48 años de casados y aunque de repente pelean, siempre mi papá está al pendiente de nosotras, de su esposa y siempre juntos; y yo con mi hermana muy protectora con ella, tratando de incluirla siempre.”

¿Cómo fue la relación con tu mamá cuando fuiste niña?

“Fue un poco difícil porque soy muy contestona y rebelde. Mi mamá era la que nos criaba, ya que mi papá viajaba. Él salía cuando ya estábamos dormidas, regresaba cuando ya estábamos acostadas, entonces en algún momento la convivencia con él era de fines de semana, por lo tanto mi mamá era la que tenía que poner el orden y yo me rebelaba. Mi mamá es un dulce, es amorosa, pero en la adolescencia tuve roces con ella porque era desobediente. Mi mamá le contaba a mi papá que me portaba mal y pues sí me tocaban mis cinchazos, que hoy los agradezco. Una nalgada y demás era la forma de educar de los papás Sin embargo, que mi papá me dejara de hablar era lo peor que me podía pasar, era un castigo terrible y me hacía sufrir.”

¿Tuviste fiesta de quince años?

“No tuve fiesta de quinceaños pero participé en un evento en Tehuacán que se llama Baile de Debutantes, que son todas las quinceañeras acompañadas de su chambelán, hacen un baile con cena. De hecho, yo me quería ir de viaje, pero mi papá decidió darme ese dinero y fue como mi fiesta con todas las amigas de la generación, ya que era como una tradición muy importante participar en ese Baile de Debutantes, ya que iban a estar todos mis conocidos, pues entonces esa fue mi fiesta de quinceaños.”

¿Cómo era tu papá contigo de niña?

“Mi papá conmigo era muy consentidor, no quiero equivocarme pero como éramos él y yo siempre muy afines nos llevamos muy bien. Mi papá es una persona muy importante en la vida, pero siempre fue estricto. Celoso, celoso pero hasta la fecha ha sido mi apoyo y mi guía y siempre me ha ayudado en las decisiones importantes y cruciales de mi vida y sí tiene un peso muy fuerte. Pero si es buen papá, como abuelo es el doble de bueno. Sin el apoyo de mis padres, yo no hubiera tenido el trabajo que tengo. A mi hijo lo dejaba en la guardería en las mañanas. Al principio hubo un momento en TV Azteca que yo entraba muy de mañana y salía por la noche. Entonces era muy desgastante y pues mis papás me echaron la mano increíblemente.”

¿Cómo fue cuando te viniste a vivir sola? Vivías en una familia tradicional…

“Muy tradicional, mi papá celoso, mi mamá ama de casa y comerciante, es artista también, -pinta precioso- pero sí fuimos dos hijas muy cuidadas, yo diría hasta sobreprotegidas. Al llegar a Puebla me dedicaba a mis estudios y a convivir en familia. Ya cuando regresó mi hermana, ahí sí que soltaron al chamuco, porque sí era más fiestera. Ella es menor que yo dos años, se llama Susy y es la única hermana que tengo. Muy introvertida pero ya después cambió y yo tenía que intervenir con mis papás pues les decía que ya estaba durmiendo cuando a veces no. Mis papás siempre estuvieron pendientes y fuimos una familia muy unida.”

Cuando dijiste que te ibas a vivir sola, ¿no fue una bomba que soltaste al interior de la familia?

“La decisión fue de todos. Mi papá me dijo que la verdad no tenía nada que hacer en Tehuacán. Tenía 16 años cuando me regresé a estudiar, y él tenía la idea de volver a Puebla y ese fue el primer paso. Ya de ahí de forma escalonada nos regresamos y todo fue fluyendo muy bien. Todo se decidió con la anuencia de mi familia, porque yo soy hija de papá. Siempre él ha influido mucho en mis decisiones y todo salió bien gracias a Dios.”

Del Derecho a los idiomas y a la conducción en televisión

¿De qué carrera te graduaste?

“De la Licenciatura en Organización Turística Internacional. Yo quería estudiar Leyes, eso es lo que yo quería hacer pero mi papá me dijo que no era una carrera para una mujer –en ese tiempo-. Él era abogado y yo veía cómo lo iban a despertar en la madrugada y qué tan sacrificado era, ya que él litigaba. Alguna vez lo acompañé al Ministerio Público, muchas veces a trabajar en su oficina en Tehuacán, incluso cuando todavía vivíamos aquí en Puebla para mí era toda una aventura ir a su oficina. ¿Qué hacía yo? Pues nada más copiaba sus escritos y “demandaba al presidente”, inventaba cosas pero siempre tuve la cosquilla de estudiar Derecho. Entonces mi papá me dijo que mejor escogiera otra cosa, por lo hice un examen de orientación vocacional y me salió idiomas y traducción y me dije: “Me gustan los idiomas y me gustaba hablar inglés; por lo que cambié las Leyes por los idiomas.”

“Recuerdo que en ese momento sólo podías estudiar idiomas en la Universidad de las Américas y en la BUAP que tenía la licenciatura. La UDLAP era impensable, era carísima, por lo que no estaba en mi panorama ni en el de mi familia; y la BUAP en ese momento no era lo que es ahora, todavía había cierta duda si una mujer estudiaba ahí en un ambiente medio pesado, y en ese tiempo no tenía tanto prestigio como ahora. Entonces estudié en el Instituto Angloamericano. Me dijo mi papá: “Estudia algo que tenga idiomas”. La verdad es que el Turismo a mí nunca me interesó pero la carrera tenía inglés, francés e italiano y pues ahí estudié. Así fue como me gradué, pero nunca ejercí el Turismo ni me interesaba, pero siempre saqué muy buenas calificaciones.”

“Tiempo después al conseguir trabajo -pues siempre tenía mis trabajitos de traductora para conseguir lana, también en una revista, trabajé en Kentucky Fried Chicken cuidando niños y demás-, siempre tuve el espíritu de ser modelo. Entonces conocía a un agente de modelos, Hans Meza y trabajé no sé cuánto tiempo con él, y una vez por suerte me mandó a un casting de televisión. Ese día recuerdo que le hablé por casualidad para preguntarle qué hacía y me dice: ¿No vas a ir al casting? Y yo le dije que cuál casting y me enviaron junto a un grupo de chavas, la mayoría modelos, seguramente con un poco más experiencia.”

¿Cuántos años tenías?

“Tenía 20 años. Hice el casting que era en T.L. Cable de Puebla, lo que es hoy Megacable, su canal local. Entonces una amiga que hizo el casting me dice que había que presentar un programa de televisión, tal vez tendría que presentar un video y mandar a corte, pero la verdad no tenía ni idea. Hice el casting y de al menos diez o quince chavas que fuimos, yo fui la única que me quedé. Tuve la fortuna de ser elegida por Gilberto Brenis, que en ese tiempo era el productor de los programas de televisión y así fue como comencé.”

¿En ese momento encontraste tu vocación?

“La verdad nunca jamás en la vida me pasó por la mente dedicarme a la televisión. Empecé con una sección en un programa de videos, yo hacía las entrevistas en los antros, y después quien que era dueño de Megacable me dijo: “Oye, quiero que hagas un programa sola todos los días de media hora”. Eran recomendaciones de la programación, se llamaba Cable Guía y a partir de entonces ya tenía un espacio solamente para mí.”

“Después de dos años concluyó la producción local y nos dijeron muchas gracias por participar. En ese momento una de las chavas que daba noticias me dijo que tenía un amigo que era director de El Sol de Puebla y necesita una asistente. Yo acepté y de un día para otro, ya tenía trabajo; solté una cosa y al otro día me presentaba en la otra. Así comencé en El Sol de Puebla, ahí empecé a hacer mis pininos en reportaje más social; mi jefe me decía siempre: “Hazte esta nota”, pero yo no me dedicaba a eso. Me dedicaba más a ser su asistente y a hacer relaciones públicas y un poco de ventas, hacía como de todo. Ya después me fui a Canadá a vivir aproximadamente un año.”

“Me fui con mi novio y algunos amigos. Él se iba de intercambio y pues yo lo acompañé, ya estaba esperando a mi hijo y pase todo mi embarazo en aquel país y al regresar mi hijo nació aquí en México pues salía muy caro en Canadá. Yo estaba muy chava y no sabía cómo eran las cosas, o tal vez si lo hubiera tenido de emergencia allá, hubiera sido canadiense, pero me regresé una semana antes de que naciera.

TV Azteca y mi destino como conductora de noticias

“En ese tiempo me llamaron para un casting en TV Azteca y no me quedé. Era para el área de noticias, Meses después volví a Azteca para proponerles una sección de espectáculos que yo reportearía y me dijeron, va. Así empecé, dando una sección de espectáculos y cultura, luego ya tenía una sección de espectáculos, cultura y todo lo comercial. Un día me dicen que se había ido la conductora titular del noticiario de la mañana y pues me invitaron a conducir y me dijeron que no me preocupara pues solo iba a leer algunas llamadas, el clima y demás.”

“Sin embargo, no fue cierto pues mi primer compañero que fue Valentín Varillas desde el primer día trató de comentar conmigo cosas que yo desconocía. Me acuerdo perfecto y nunca se me va olvidar que me dijo qué opinaba sobre el embargo de Estados Unidos a Cuba, el embargo comercial y yo super chava, no me dedicaba a las noticias, no estaba informada y  entonces me agarró de bajada, pero me dije: “Nunca en la vida me vuelve a agarrar así.” Entonces me llevaba el guión y todas las noches le pedía ayuda a mi papá y me explicaba las cosas que no sabía para que si comentaba Valentín o cualquier persona algo, yo supiera qué decir. Entonces no sé cuánto tiempo pasé así, acostándome a las 2 de la mañana y despertándome a las 4 hasta que tomé mi camino.”

¿Del modelaje te olvidaste para siempre?

“De jovencita decía que yo quería ser modelo. Las fotografías me encantan y veía en una pasarela. Nunca lo pude hacer, pues con eso se nace pero hice algunas cosas en el medio. La fotografía fue lo que más me gustó, y como que se me quitó la espinita de ser modelo, pues no fue algo que me haya frustrado por no haberlo hecho. Actualmente mi trabajo es algo que disfruto y me gusta muchísimo, no siento que sea un trabajo como tal; es tan automático leer los periódicos por la mañana, leer el guión, tengo que llegar a las cuatro de la mañana para que me maquillen, para leer, para corregir si es que hay que incorporar algunas notas. Ya es mi vida y no me imagino una vida diferente. A veces cuando ya no debo despertarme a esa hora, pues me despierto porque mi reloj biológico está programado.”

¿Alguna vez se ha dicho algo falso que te haya afectado?

“Creo que la gente afortunadamente me ha tratado muy bien. No he tenido escándalos porque tampoco me ha gustado andar en ese tipo de cosas. Soy cuidadosa con lo que digo y con lo que escribo. Claro que tengo una manera de pensar, o gusto por algún candidato en su momento o alguna tendencia.”

¿Cómo son tus amigos?

“Mis amigos son muy fiesteros, muy auténticos, no me gusta la gente falsa, muy malhablados,  lo que se tiene que decir se dice y tengo amigos de todos los colores y sabores; a mí no me importa lo que hagan, ni sus cargos ni sus puestos. Tengo comunicadores, tengo políticos, amigos de ese tipo, pero como que cada quien se olvida de su puesto y como que somos muy auténticos, muy leales y muy unidos, Sí tengo como un grupo muy cerrado.“

¿Consideras tener algún defecto?

“Tengo corazón de pollo y ha habido gente que me ha lastimado. Creo que soy muy noble, soy mamá corazón de pollo, soy mamá consentidora, y creo que pues no hubiera podido hacer las cosas mejor. Mi hijo tiene 20 años y le tocó vivir una época difícil porque no tenía su mamá al cien por ciento, he sido mamá soltera casi todo el tiempo.”

¿Te ha hecho sentir culpable?

“Sí, pero ya me he perdonado, sí, en algún momento.”

¿Tu hijo ya te ha perdonado o ni siquiera piensa en eso?

“Ni siquiera piensa en eso, él es totalmente de su mamá. Para él yo soy la máxima proveedora, su papá está ahí pero su mamá está presente en todo momento, buenos y malos y él lo sabe.”

¿En alguna ocasión en tu carrera o en tu vida te han acosado?

“Sí claro, pero he sido afortunadamente inteligente. En algún momento algún empresario o político se quiso pasar de listo conmigo, que te invita a cenar, que te invita a salir. Yo no solamente trabajaba en TV Azteca, sino trabajaba vendiendo publicidad para la revista 360° y para Fauna Política. De repente ves que tratan de irse por otro lado y es ahí que se topan con pared. Afortunadamente nunca he necesitado ni necesitaré hacer otro tipo de cosas para conseguir lo que necesito. Nunca me ha pasado algo terrible. En TV Azteca o en la televisión nunca ha sucedido o que hayan querido un intercambio por un puesto, nunca; afortunadamente las cosas las he conseguido por mi trabajo.

¿Qué te hace llorar?

“Una injusticia, el maltrato animal. Puedo llorar de felicidad o puedo llorar de tristeza. Me han roto el corazón porque me paso de buena –en mi pueblo le llaman de otra forma-. Lloré de felicidad cuando nació mi hijo, por ejemplo mi hijo es importantísimo en mi vida, se llama Emiliano y tiene 20 años. Durante cuatro años conduje la corresponsalía de A quien corresponda, programa de Jorge Garralda aquí en Puebla y veía un caso de ayuda todos los días, como la persona que tenía un tumor en la cara, quien tenía cirrosis, la persona que  necesitaba hemodiálisis. Entonces muchas personas fallecieron porque era imposible salvarlos a todos y porque ya se encontraban en una mala situación. Incluso en entrevistas solté las lágrimas porque yo decía cómo los ayudó y esa impotencia estaba haciendo que me enfermara. Me puede hacer llorar que a los abuelitos les pase algo.”

¿Qué te hace enojar?

“La mentira me hace enojar, que me quieran ver la cara, las injusticias me hacen enojar. Yo reacciono llorando, soy de lágrima fácil. No soy irascible ni rencorosa, a los cinco minutos ya estoy bien pero sí, todo esto me  hace llorar.”

¿Has dejado a una persona que era tu amiga y ya no lo es?

“Sí claro. Tengo compañeros de trabajo que eran mis amigos y por circunstancias ya no lo son. Como nos cambiamos tanto de casa y de escuela, dejé de ver a muchas personas que me hubiera gustado conservar. El tiempo, la distancia, las circunstancias solamente nos alejaron.”

¿Qué tipo de películas te gustan?

“Me encanta el cine. Soy cinéfila cien por ciento, no sé mucho y tampoco tengo tanto tiempo para ir, pero me encanta. Me gusta ver cine ahora que tenemos las plataformas que tienen películas y me gusta tanto la comedia como la ciencia ficción. Me gustan las de aventuras, últimamente las de terror. Trato de comerme la cartelera, aunque a veces veo uno que otro churro. No puedo ver caricaturas porque vi todas con mi hijo veinte veces. Entonces sí no son para adultos como Toy Story 4 o Shrek 3, no las veo. Me gusta la comedia romántica, las películas sobre arte.”

Últimamente me gusta ver series, me las devoro. Me gustan las series españolas como Casa de Papel, Vis a Vis, Élite, El Juego de las Llaves; he visto otra serie francesa que se llama La Mantis, otra serie catalana que se llama Merlí, que es de mis favoritas. Ahora estoy viendo Frankie & Grace, una con Jane Fonda, otra serie que se llama You, que es de suspenso y Very Young. Tengo muchas. Las que me dan flojera son como tipo Game of Thrones.

¿No le echas una mirada a tus vecinos, a tus competidores?

Son mis amigos, afortunadamente puedo decir o presumir que me llevo casi con todos los comunicadores y periodistas. Creo que la palabra periodista se ha tergiversado mucho. Hoy casi todo el mundo es periodista, cosa que no es cierto, no por decir una noticia o ser reportero, eres periodista. Hay pocos en Puebla que son muy respetables y merecen toda mi admiración, pero no somos todos periodistas, somos comunicadores. Yo no me considero periodista, ser periodista es una persona que no solamente analiza e investiga, tiene contactos, hace editoriales. No porque veas que una casa se está quemando y vas, ya eres periodista, perdónenme. Reporteros y comunicadores y sobre todo periodistas, son palabras mayores. Afortunadamente son mis amigos.

Ahora ya todos en sus biografías son periodistas y si ustedes checan mi semblanza y mis redes sociales, yo no digo que soy periodista, soy humilde y no hay que ser volados ni pretenciosos, las cosas por su nombre. Hasta me da coraje cuando un reportero ya se pone periodista. Yo no soy periodista, soy comunicadora.

¿Consideras que el convivir con el mundo del periodismo te fue formando?

“Sí, puede ser. Considero que comunicadores como yo necesitamos investigar, necesitas ver diferentes opiniones, diferentes medios, cómo son sus coberturas, con algunos estaré de acuerdo con otros no. Hay casos como por ejemplo, un feminicidio que se registró hace poco y que muestren imágenes terribles por vender una nota, por tener like;  me parece terrible pero yo respeto. Creo que hay otra forma de hacer las cosas. La gente no necesita de ese tipo de contenidos para estar informada.”

¿Alguna vez te han dicho que te pareces a una actriz y con quién fue?

“Me dicen que me parezco a Fey, que yo creo que ella es guapísima, digo, ojalá pudiera tener su cuerpo, pero no, me comparan creo que por los ojos claros. Hace mucho tiempo me dijeron que me parecía a Ana Colchero. La edad te quita grasa de la cara y tal vez en ese tiempo, sí me parecía

¿Te hubiera gustado incursionar en el cine si hubieras tenido la oportunidad?

“Por supuesto, ha de ser muy padre. Se me dio de forma fortuita la televisión y pues ahí me quedé por suerte, porque también son carreras muy efímeras. No quiero hablar mucho de mi anterior trabajo pero encontré buenos jefes, un buen match, lo cual hizo que durara tanto.”

¿Qué pasatiempos tienes?

“Me fascinaba correr. Me gusta el cine, me gusta mucho comer bien, siempre he cuidado mi alimentación, pero tengo etapas en donde me destrampo un poco más pero me encanta comer bien, o sea un buen restaurante es como para mí, lo mejor. Me gusta el teatro, aunque no puedo ir siempre porque las presentaciones son entre semana; no me gustan los musicales, ¡los odio en todas sus presentaciones! Me gustan las fotografías, no tomarlas, pero sí que me hagan un estudio con mi hijo, a mí que me tomen fotos de lo que sea, me encanta. Me gusta leer, tampoco soy de las que me he devoro 500 libros, pero lo que leo lo disfruto, me gusta ver series.”

“Voy al psicoanalista y me encanta que me diga cosas que yo no sabía de mí misma. Eso lo descubrí apenas y me gusta mucho; me gusta estar con mi pareja, mi familia, como que soy muy de ellos, y mis amigos, pasar tiempo con mis amigos creo que es lo mejor en el poco tiempo que tengo libre. Porque no solamente estoy en TV Azteca, sino también soy directora de una universidad en línea, y doy clases de inglés y francés. Trato de repartir mi tiempo porque soy mamá, soy novia, soy hija, soy maestra, soy conductora y me debo partir en 25 personas. Mi página de internet que fue un proyecto que nació hace poco y que es un como un tercer trabajo para mí, también lo disfruto increíblemente pero pues es como una actividad más que se suma a todo lo que ya hago.”

¿Qué te hace sentir ganas de vivir y de mirar hacia adelante?

“Mi hijo es una parte muy importante, me encanta despertarme para ir a trabajar, tengo un sobrino precioso de diez años que también es una inspiración, porque a esa edad es empresario y hace camas para perros, entonces hay que apoyarlo. Mi pareja, el saber que a mis papás afortunadamente todavía los tengo; que tengo muchas ganas de viajar, y que dure y no me corran de Azteca un rato más, porque estos trabajos no son para siempre. Llegará el momento donde diga adiós.”

“Me encantan las noticias, me encanta lo que hago pero cuando ya no quepa en la televisión, porque no quiero ser la que necea con estar en tele; quiero seguir haciendo cosas como mi página, dar clases; sin embargo, lo más terrible que me puede pasar y no quiero que me suceda estar neceando en los medios, eso sí no. En algún momento con dignidad poder hacer otras cosas.”

¿Alguna anécdota que recuerdes de tu niñez o adolescencia?

“Creo que los viajes, alguna vez me mandaron de TV Azteca a un viaje a Roma y Egipto y me saqué la lotería porque iba a reportear y traje como 40 reportajes de cultura. Me encantó porque la televisora quería hacer un programa de turismo de viajes y nos mandaron a hacer un piloto a un camarógrafo y a mí, y eso me pudo encantar. Me gusta mucho viajar y aunque hay miles de lugares que aún no conozco, lo que he visitado han valido mucho la pena, por ejemplo, Roma, Moscú, que me pareció increíble hasta lloré pues se me hizo totalmente distinto. 

También tuve un crucero por el río Volga, pero la ciudad de Móscú me fascinó, todo lo que visité, iglesias, la Plaza Roja, la comida, toda me sabía a especias. Roma es increíble por donde le veas. Creo que estos lugares son los que más me han impactado porque San Petersburgo se parece más a París, creo que tiene el estilo. Egipto me fascinó, pero creo que me falta conocer muchos lugares porque viajar me encanta.”

“Una de las experiencias más bonitas es cuando fui con mi hijo a Disneylandia. Yo nunca fui de niña y lo llevé cuando él tenía alrededor de siete u ocho años. Entonces por vez primera me subí a las montañas rusas, a todo absolutamente todo, que es lo más extremo que he hecho y como no lo podía dejar solo, pues tuve que acompañarle y subirme dos o tres veces y me encantó. He ido después a Disney como siete veces pero ese viaje lo disfruté mucho.”  

¿Algún personaje que admires?

Me marcaron mis maestros de idiomas en la universidad. Tuve un maestro de Marruecos de quien admiraba su pasión por su religión y no solo nos enseñaba francés, sino su cultura. Un personaje que admiro –y  aunque creo que tiene cosas muy malas- pero que fue histórico para el país más importante del mundo es Barack Obama.

Un personaje que me hubiese encantado conocer fue Juan Pablo II, lo vi de niña cuando vino a Puebla: Siempre me pareció muy carismático el “Papa Viajero”. Tuve la oportunidad cuando fui a Roma de poderlo ver en el Vaticano, pero no pudimos quedarnos y me arrepentí muchísimo. Aunque he escuchado lo que se dice de Juan Pablo II, me quedo con lo bueno de él, siempre fue una persona que me hubiese encantado conocer. Ahora el Papa Francisco me gustaría conocerle por revolucionario, ya vi la película y un poco de su historia pero sí, me hubiese gustado conocer este tipo de personajes.