Alumnos del Instituto de Diseño e Innovación Tecnológica (IDIT) de la Universidad Iberoamericana de Puebla diseñaron, fabricaron y pusieron en marcha un proyecto de careta protectora para médicos que inminentemente tendrán que combatir el virus del Covid-19.

Las creadoras de la careta compartieron su método de fabricación y ahora piden apoyo en especie para elaborarlas y entregarlas en hospitales.

A través de un video publicado en la cuenta de Youtube del IDIT, el director Aristarco Cortés explicó que el modelo diseñado en este departamento de la Ibero Puebla es un Creative Commons, es decir, tiene una patente abierta para ser compartida sin costo y susceptible de adaptaciones que permitan adaptarla o incluso mejorarla.

En la presentación del proyecto que ya fue probado con éxito en el Hospital del Niño Poblano, aledaño al campus de la Ibero Puebla, se destaca que es un modelo de careta protectora cuyos materiales pueden conseguirse con una inversión promedio de 10 pesos, lo que la hace muy económica y de fácil acceso para la población.

El modelo está pensado en los médicos que tendrán que tratar pacientes positivos o sospechosos de Covid-19, por lo que se puede apoyar a hospitales en su elaboración con grupos de hasta cinco personas, las cuales pueden producir en serie hasta 100 piezas por hora.

El video tutorial cuenta con un instructivo detallado de materiales y fabricación, el cual requiere básicamente de tres tiras de plástico, dos remaches, una liga y un acetato, además de una remachadora, un taladro y una cortadora láser o manual.

En el proyecto también participan los alumnos Cristina Martínez, Alejandra Ronquillo y Franco Bretón, que junto con otros de sus compañeros están pidiendo apoyos en especie o donativos para así poder elaborar caretas y entregarlas a los diferentes hospitales en Puebla con la finalidad de proteger a sus médicos.

Hay que recordar que la primera víctima mortal por Covid-19 en el estado fue un camillero que se encontraba laborando en el Hospital Ángeles de Puebla, además de que su esposa, una enfermera del Hospital General del Norte, también está contagiada, lo cual demuestra que el personal de los hospitales es el más susceptible a contraer el virus.