La Universidad de las Américas Puebla fue sede de la conferencia “Ecología emocional: una universidad para la vida”, impartida por Mercé Conangla Jaume Soler, quienes explicaron a los participantes cómo se puede vivir la ecología emocional como una universidad de vida, ello con el fin de contribuir en la educación y la formación de la gestión emocional de tal forma que se reconstruya el tejido social desde diferentes esferas.

“Este día estamos aquí para compartir, platicar y darles a conocer este modelo. Lo que compartiremos con ustedes es parte de nuestra experiencia totalmente personal”, comentó durante la conferencia Jaume Soler quien destacó al inicio de la plática que la infancia es nuestro punto de partida que condiciona, pero no determina forzosamente el futuro de nadie. “La infancia es importante, nos vamos haciendo mayores y cuando los sueños de la adolescencia se desvanecen nos encontramos con quienes somos y entonces tenemos dos opciones importantes en la vida: tomas la postura de que los demás me han hecho así y me convierto en una víctima o tomo la responsabilidad de mi vida y determino con lo que me han hecho qué es lo que yo hago; y este es un punto de partida muy importante en esta universidad que les comentamos”, expuso Jaume Soler quien finalmente destacó que la generosidad, la humildad y la austeridad son valores muy importantes en la vida.

En entrevista, Jaume Soler explicó que la inteligencia emocional define competencias, emociones; “ante ello nosotros decimos, una persona se siente triste o enojada cuál es el siguiente paso y damos herramientas para manejar este mundo emocional”. También comentó que la ecología emocional parte desde el yo, los demás y un mundo; así soy yo, así es el mundo. “La ecología emocional es dejarte de cuestionar positivamente las emociones y a la vez, dar contenido a todo aquello que nos sucede y cómo manejarlo”.

Al ser cuestionado sobre el papel que juega la ecología emocional en el mundo actual, Jaime Soler afirmó que está basado en el tema del manejo de las emociones, ya que el mundo emocional forma parte de la vida del ser humano y sin él no podríamos manejarnos. “Algo muy importante es que la ecología emocional está al servicio de la paz. Nosotros creemos que creando personal emocionalmente ecológicas, el mundo también mejorará y mejorar el ser humano “, finalizó.