El auditor Superior del Estado, Francisco Romero Serrano, minimizó la postura del Consejo Universitario de la BUAP de rechazo a un órgano de control interno, calificando esta decisión como una táctica dilatoria del rector Alfonso Esparza Ortiz.

En entrevista, el auditor señaló que no hay ningún acto de ilegalidad en la fiscalización de los recursos que maneja la institución ni en la instalación de un órgano de control interno.

"La verdad es que por mucho que el Consejo Universitario alegue la ilegalidad, en el marco del Sistema Nacional Anticorrupción los órganos autónomos deben contar con un órgano de control interno (eso) no excluye a la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Las tácticas dilatorias del señor rector en relación a permitir la fiscalización, dejan entrever que algo esconde", consideró.

Añadió que el exhorto que se presentará al Congreso del Estado simplemente es un circo mediático que, a su consideración, no tiene un sustento legal.

"El circo mediático se lleva a cabo y nunca establece ni un motivo ni un fundamento legal que impida tanto la actuación de la autoridad fiscalizadora como el nombramiento de un órgano interno al interior de la BUAP. La autonomía universitaria de ninguna manera se ve vulnerada", expuso.

Sobre las posibles movilizaciones que podrían darse por parte de la comunidad universitaria para exigir al respeto de su autonomía, Romero Serrano calificó el hecho como una "cobardía" e incluso dijo que podrían verse manchadas por actos de vandalismo.

"A mí me parece un acto de cobardía, el hecho de respaldarse mediante el Consejo Universitario y sobre todo también mediante amenazas de sacar gente y de llevar a cabo actos de manifestaciones, que ojalá no caigan en el vandalismo porque caeríamos en una universidad de los años sesentas y setentas, donde los universitarios no tenían trabajo por el desprestigio", dijo.

Sobre la supuesta multa impuesta desde la Auditoría Superior del Estado de 10 mil pesos por no entregar a tiempo documentos solicitados, Romero Serrano señaló que el rector Alfonso Esparza Ortiz impugnó la multa y hasta el momento no ha sido pagada.

"Se inconformó. Creo no tuvo el dinero para pagar. Esperemos los tiempos. La impugnó porque consideró que no es justa. Esperemos qué más hace para evadir la responsabilidad de rendir cuentas", dijo .