La Auditoría Superior de la Federación (ASF) ordenó sancionar a servidores públicos del IMSS por omisiones y mala planeación de la construcción del hospital que remplazaría a “San Alejandro”, dañado por el sismo de 2017.

El órgano culpó al personal del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de que las obras en el edificio CIMA se hayan suspendido por tiempo indefinido desde finales de 2018, cuando apenas iba un avance del 3.1 por ciento.

Este jueves, en su tercera entrega del Informe de Fiscalización de la cuenta pública 2018, la auditoría acusó además que los trabajos ni siquiera contaban con permisos de construcción ni con la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) que exige la ley.

Por ello giró cuatro promociones administrativas contra servidores públicos, a fin de que sean castigados por el Órgano Interno de Control del IMSS.

Paran obras por “errores”

El reporte de la ASF publicado este jueves exhibe que las obras se detuvieron porque dos empresas impugnaron el proceso de licitación y lograron echarlo abajo por anomalías.

Una empresa que primero perdió el contrato se inconformó ante el Órgano Interno de Control del IMSS porque fue rechazada su oferta a pesar de que ofreció el precio más bajo.

Su recurso fue admitido y se suspendió la construcción, lo cual obligó a la empresa ganadora impugnar también, dando como resultado que el órgano fallara a favor de la primera y anuló el fallo de adjudicación.

De acuerdo con la ASF, cuando se lanzó la licitación el IMSS ni siquiera tenía completos los estudios y proyectos arquitectónicos y de ingeniería; las especificaciones de construcción; las normas de calidad y el programa de ejecución.

“Por tal motivo, no se permitió a los licitantes preparar una proposición solvente para poder ejecutarlos hasta su conclusión en forma ininterrumpida”, denuncia el informe.

Pagaron pese a cancelación

La ASF exhibió además que el IMSS adjudicó de forma directa 740 millones de pesos por la “dirección de las obras”, pero como se cancelaron, estos servicios ya no se requirieron, pero tampoco se supo qué pasó con el dinero.

“No se ha acreditado a la fecha de la presente revisión, octubre de 2019, la conclusión o la terminación anticipada de los servicios objeto del contrato toda vez, la fecha de término del contrato referido era el 31 de diciembre de 2018”, se indica.

Y agrega: “no fueron ejecutados dichos servicios, sin que la entidad fiscalizada haya acreditado la terminación anticipada de los servicios objeto del contrato, toda vez que existen causas justificadas que impiden la continuación de los mismos”.

Pagó obras sin terminar

Finalmente se constató que el IMSS no aplicó las retenciones establecidas en el contrato por el atraso en la ejecución de los trabajos, toda vez que conforme al programa de ejecución, la contratista debía haber efectuado trabajos por 88 millones 223 mil pesos al 31 de diciembre de 2018, sin embargo, sólo realizó trabajos que suman un total de 49 millones 98 mil pesos.

Esto arroja una diferencia de 39 millones 124 mil pesos de trabajos no ejecutados, sin que se acreditara la aplicación de retenciones por 1 millón 956 mil pesos.

En dos años el gobierno federal ha destinado 4 mil 288 millones de pesos para sustituir “San Alejandro”, sin embargo, a la fecha haya claridad sobre el proyecto.

Solo se ha anunciado que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) se hará cargo de la demolición del antiguo hospital y también construirá el nuevo.