El presidente Andrés Manuel López Obrador invitó a unos 200 empresarios a hacer donativos voluntarios para la “rifa” del avión presidencial.

Durante un desayuno en Los Pinos, recibieron una carta compromiso con varias cantidades marcadas para sus donativos: 20 millones, 50 millones, 100 millones o 200 millones de pesos.

En secreto marcaron la cifra y colocaron el papel en una tómbola que llevaron los niños gritones de la lotería.

El presidente dijo: “Respeto mucho los lujos que pueda darse un empresario, que los tienen por su trabajo y pueden viajar en helicópteros y aviones privados. Los gobernantes no pueden hacer eso porque es viajar a costa de los impuestos que pagan ustedes”, según una nota del diario Reforma.

Entre los asistentes estuvieron María Asunción Aramburuzabala y Carlos Slim, sentados al lado del Presidente en la mesa principal; así como Miguel Alemán Velasco, Carlos Peralta y Carlos Bremer, sentados en otras mesas colocadas en el Salón Tesorería de Palacio Nacional.

“El planteamiento fue una idea de austeridad, por eso se está vendiendo el avión, y lo que se va a hacer es usar recursos para apoyar los programas de gobierno de salud, con equipos para los hospitales”, detalló Carlos Slim, presidente de Grupo Carso. Algunos empresarios no firmaron la carta ni se comprometieron con pagos.