Competir mediante alianzas parciales, con candidatos ciudadanos y abrir las puertas a militantes arrepentidos, propusieron Lucero Saldaña, Juan Manuel Vega, Lorenzo Rivera y Erik Salgado, quienes aspiran a la dirigencia estatal del PRI en Puebla.

Los priístas coincidieron en que es necesario que para las elecciones de 2021 el tricolor se alié con otros partidos, incluso con el PAN, para hacer un contrapeso al gobierno federal y a la administración estatal, emanados de Morena.

Entrevistados en el programa Ante la Corte de e-consulta, los aspirantes a dirigir al PRI en Puebla reconocieron que desde el sexenio de Rafael Moreno Valle y hasta la elección extraordinaria de 2019, operadores de su partido apoyaron a otros institutos políticos, pero no a los abanderados del tricolor.

Los cuatro aseguraron que, en caso de convertirse en presidentes del Comité Directivo Estatal, actuarán con una política de puertas abiertas y aceptarán a quienes se fueron, pero desean regresar a las filas de priísmo.

Buscan alianzas parciales

Lucero Saldaña Pérez, actualmente diputada federal, refirió que el PRI debe tejer alianzas de cara a los próximos comicios en los que se renovarán las presidencias municipales, el Congreso local y la Cámara de Diputados. “Ya vimos que ningún partido gana solo”, acotó.

Puntualizó que las alianzas deben ser parciales, es decir, en ciertas candidaturas, pues debe valorarse en dónde hay condiciones para que el PRI gane con candidatos propios o externos, ya que reconoció que, como marca, el tricolor sufre un desprestigio.

En el mismo sentido, Juan Manuel Vega puntualizó que debe ser el PRI el que espere que otros institutos políticos lo busquen para hacer alianzas y no viceversa, pues resaltó que el instituto no debe permitirse otro episodio como el ocurrido con Moreno Valle, pues aseguró que el exgobernador “metió mano en todo”.

En tanto, Lorenzo Rivera indicó que mientras fue dirigente estatal del PRI se realizó un estudio, el cual indica que el partido podría ganar 150 alcaldías en 2021, con perfiles priístas, por lo que también se apostó por alianzas parciales ya que se tiene que revisar en qué lugares es conveniente competir con otro partido.

“No es el PRI de Moreno Valle, el PRI somos todos, tenemos que esperar a que nos busquen y no ir a entregarnos; si nos reconstruimos tenemos muchas oportunidades”, apuntó.

Aceptarían a de vuelta a detractores

Bajo la premisa de que el PRI atraviesa por un momento difícil, al no ser gobierno en el estado, los aspirantes a dirigirlo se dijeron de acuerdo en abrir las puertas a quienes en elecciones pasadas apoyaron otros políticos.

Los priístas reconocieron que operadores del tricolor respaldaron a Moreno Valle desde el partido, y que una situación similar ocurrió en la elección extraordinaria de 2019, con Morena y su candidato al gobierno estatal, Luis Miguel Barbosa Huerta.

No obstante, los cuatro coincidieron en que si llegan a la dirigencia estatal no habrá reproches, siempre que los detractores muestren lealtad por su partido.

Piden elección democrática

Sobre el método de elección del nuevo dirigente, Saldaña Erick Salgado se pronunciaron por una planilla de unidad a fin de que el partido no se divida.

En contraste, Lorenzo Rivera indicó que aunque debe buscarse la unidad entre los militantes, es necesario que se realice una consulta abierta a la base, para que el nuevo dirigente surja de una elección democrática.

Por su parte, Vega Rayet se pronunció por una consulta a la base y puntualizó que es urgente que el Comité Ejecutivo Nacional inicie el proceso de renovación de la dirigencia estatal, pues aseguró que el plazo para ello ya venció.