De acuerdo con el estudio de Movilidad Social en Salud 2020 que elabora el Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY) , en Puebla persiste la herencia de malas condiciones de acceso a la salud entre generaciones.

El reporte publicado esta semana por la organización parte de que, aunque cada vez la esperanza de vida entre los mexicanos es mayor, eso no se refleja en más oportunidades para atender sus enfermedades.

Sus resultados se centran en una encuesta realizada por el centro de estudios en 2017 entre una población representativa de hombres y mujeres de 25 a 64 años de edad, en la Ciudad de México y otras cinco regiones.

A  Puebla se le considera en la zona Centro en la que están además además Guanajuato, Querétaro, Hidalgo, Estado de México, Ciudad de México, Morelos y Tlaxcala.

Según el estudio, tanto en el centro como en el sur del país se observa que las circunstancias de desventaja de origen se transmiten de padres a hijos.

Para el Centro de Estudios, la movilidad general en salud depende de la parte de la población que mejora con respecto a las condiciones de origen, de la magnitud del avance, del grado en que se igualan los resultados y de la independencia del resultado con base en las condiciones de origen.