El tercer trimestre del 2019 en Puebla reflejó una desaceleración en la actividad económica del 1.3 por ciento con relación al mismo periodo del año anterior, según cifras del INEGI, siendo las actividades primarias y terciarias las que experimentaron la variación negativa más alta con el -0.4 y el -2.7 por ciento, respectivamente.

Al respecto el investigador de la licenciatura en Administración Financiera y Bursátil de la Upaep, Anselmo Chávez Capó, consideró que el gobierno debe generar políticas públicas que alienten a los empresarios a invertir, pero hasta ahora la creación y aumento de impuestos no ha generado certeza en la iniciativa privada.

Puebla solo creció en actividades secundarias

De acuerdo con los datos del Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE) del INEGI, sólo al cierre del tercer trimestre del 2019 Puebla ocupó la posición número 12 entre los estados con desaceleración en la actividad económica, situándose por debajo de la media nacional que fue de -0.3 por ciento con relación al mismo periodo pero del 2018.

Su decrecimiento fue igual al de Hidalgo y ligeramente mayor al de Guerrero, que fue de -1.1 por ciento, sin embargo contrasta con entidades cercanas como Tlaxcala, que tuvo la mejor variación positiva del país con un 13.8 por ciento, seguido de Colima que tuvo apenas un 4.9 por ciento.

Sin embargo si te toman en cuenta los indicadores del último año, la caída de Puebla alcanza el 1.3 por ciento entre el tercer trimestre de 2018 y el de 2019.

Respecto a las actividades primarias, que son la agricultura, ganadería, pesca, minería y explotación forestal, Puebla tuvo una variación negativa de -0.4 por ciento entre el tercer trimestre de 2019 y el de 2018, ocupando el sexto lugar nacional con los números más bajos pues se quedó muy lejos de la media nacional que fue de 5.4 por ciento.

La situación en las actividades terciarias, que engloba el área gubernamental, educativo y de servicios, fue aún más marginal ya que Puebla tuvo la peor variación del país con un -2.7, cuando la media nacional fue del 0.1 por ciento al alza.

Por su parte el sector secundario, que representa el sector de la industrial de la transformación, fue el único que tuvo un crecimiento al tercer trimestre del año pasado, pues aunque marginal, hubo un aumento del 1.1 por ciento, mayor que el nacional que fue de -1.4 por ciento.

T-MEC e impuestos locales generaron incertidumbre

Al hacer un análisis de esas cifras, Anselmo Chávez Capó consideró que uno de los principales factores que provocó una desaceleración económica general fue que entre julio y septiembre del año pasado aún no había nada claro en las negociaciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Esta situación mundial habría tenido repercusiones en Puebla, sin embargo consideró que al estar prácticamente pactado cada uno de los términos del T-MEC, los empresarios podrían tener más certidumbre en este 2020, principalmente en el sector de las exportaciones.

"Sí hubo una desaceleración, sí hubo un decremento en la actividad económica, debido a que el sector empresarial no veía el dinamismo necesario para generar inversiones (...) Nos tocó un coletazo del 2018 donde no había un nivel muy alto de certidumbre, todo eso repercute", explicó en entrevista con e-consulta.

Chávez Capó señaló que a nivel local también hay responsabilidad de que se generen las políticas públicas necesarias para que el sector industrial invierta y genere desarrollo económico a través de empleos y productos, por lo que deben ser las autoridades las que generen las condiciones en este ámbito.

"Es vigilar que el gobierno genere de las políticas públicas para incentivar la actividad industrial, aquí sí tenemos que manejarnos como que el gobierno establezca las condiciones para que ayude a la planta productiva a desarrollar de mejor manera sus actividades", explicó.

Sin embargo en este rubro destacó que aún hay ciertas dudas sobre la postura del gobierno, pues el aumento recién aprobado al Impuesto Sobre la Nómina (ISN) del .5 por ciento, que hace pasar este gravamen del 2.5 al 3 por ciento, aún no deja claro que sea una medida que incentive a la iniciativa privada a invertir o a generar más empleos.

"Hay todavía muchas dudas en este sentido, todavía hay algunas acciones como el incremento del .5 por ciento al Impuesto Sobre la Nómina y no nos deja muy claro si esto es un mecanismo que pueda ayudar al empresario a crecer, considerando que tener que pagar el .5 más para llegar a un impuesto de 3 por ciento ya es alto", señaló.

El académico expuso que a pesar de estas atenuantes, es necesario destacar que se espera que haya una mejor condición en la actividad económica para el primer trimestre del 2020, una vez que el T-MEC está prácticamente arreglado y que poco a poco los empresarios se estarán acoplando a los impuestos estatales aprobados.