Tras horas de tensión y mesas de diálogo, pobladores de Santa María Zacatepec lograron que fuera retirada la maquinaria con la que se pretendía colocar la tubería que transportará agua de 12 empresas que se ubican en la zona industrial de Huejotzingo hacia su comunidad.

El retiro de la maquinaria se dio ante el riesgo de un posible enfrentamiento que finalmente no se produjo entre los inconformes con esta obra y personal de la policía estatal que resguarda el área.

La acción se registró tras el bloqueo que fue colocado desde la mañana de este lunes en el acceso al aeropuerto Hermanos Serdán que se ubica sobre la carretera Federal México-Puebla, por los pobladores de Zacatepec, quiénes se percataron que la maquinaria se ubicaba a menos de 100 metros de un campamento permanente con el que han buscado suspender la obra.

Previo al bloqueo los pobladores lamentaron que por la fuerza las autoridades reabrieran las instalaciones de la presidencia auxiliar, cerrada el viernes pasado, cuándo además se desconoció la autoridad de Maurilio Teutle como edil subalterno.

Armados con tubos y palos, los detractores de esta obra que acusan solo traerá muerte y contaminación, se apostaron por más de cinco horas en el acceso al aeropuerto, dónde ya eran esperados por elementos de la policía estatal y el equipo antimotines.

En más de cuatro ocasiones la tensión se hizo presente sin embargo, los pobladores lograron que tras la entrega de un pliego petitorio, la empresa responsable de la obra decidiera retirar la maquinaria.

Sin embargo, se prevé que en algún momento se produzca un enfrentamiento, ya que de acuerdo con personal de la empresa constructora, no se prevé dar marcha atrás con el colector ya que es una obra federal.

Aunque finalmente los policías estatales y los representantes de la empresa se retiraron, los pobladores de Zacatepec habrán de permanecer en el sitio para reorganizar el movimiento y así vigilar que por la noche no busquen sorprenderlos.

Indicaron que para la instalación de tubería, hay tramos en donde se rompió el pavimento para realizar excavaciones casi de 12 metros de profundidad, que no están bien señaladas y además han generado grietas en el resto de la vialidad que registra paso de transporte pesado.

El 30 de octubre pasado la misma protesta originó un enfrentamiento entre pobladores y policías estatales y federales que derivó en quejas de defensores de derechos humanos.