La ex Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), que encabezaba Luis Miranda, en el gobierno de Enrique Peña Nieto, pagó 154 millones de pesos por tablets para el registro de datos del Programa de Adultos Mayores, que nunca se llevó a cabo, informó la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

Con estos equipos se esperaba recolectar información socioeconómica y atención a los beneficiarios del programa, así como la transmisión de datos al “hosting” de la Sedesol, en el último año del sexenio de EPN, explica una nota del diario Reforma.

Los dispositivos estaban equipados con cámara fotográfica, lector de huellas y GPS para evitar la duplicidad de beneficiarios, y estaban enfocados a permitir el traslado de los promotores del programa de manera fácil, rápida y segura para realizar su labor evitando el uso de otras herramientas, indica el informe de la ASF.

“Se presume un probable daño o perjuicio, o ambos, a la Hacienda Pública por 154 millones 474 mil pesos por la falta de cumplimiento del objeto del servicio integral”, señala el informe.

“Debido a que no se realizó el servicio de recolección de información socioeconómica y demográfica de los beneficiarios de los distintos programas sociales, a través de los dispositivos móviles, tampoco se efectuó la transmisión de los datos al hosting de la Secretaría”, agrega.

Según la ASF, el proveedor encargado de este servicio es Inteligencia y Tecnología Informática (Intelyti), con sede en la Ciudad de México, y a la que se le pagaron los 154 millones de pesos sólo por la adquisición y entrega de los equipos móviles.

En su portal de internet, Intelyti presume una experiencia de más de 20 años en soluciones de tecnologías de la información con una marcada atención a dependencias públicas, como la Segob, la SEP, el IMSS, Capufe, la CFE y Pemex.

La observación sobre los dispositivos móviles para la Sedesol forma parte de otras siete por la falta de esclarecimiento del uso de 211 millones 707 mil pesos.

La ASF también informó que la Sedesol pagó 18 millones de pesos por un modelo de análisis estadístico de participantes y de los componentes geográficos a través del Sistema de Información Social Integral (SISI), pero no funcionó.