Las salidas de fiesta o escapes por un trago con los amigos pueden resultar benéficos siempre y cuando sean moderados; de volverse una conducta constante podrían resultar agotando a los acompañantes o familiares del mismo.

Esto le sucedió a la esposa de Paul Tapper, pareja que vive en el poblado de Devon, Inglaterra, quien decidió construir un bar en su propio jardín para evitar que el hombre saliera a altas horas de la noche.

Jayne se desempeña como enfermera y debido a las extenuantes jornadas del trabajo sólo podía ver a su esposo por las noches. Pero en vez de guardar ese momento para su pareja, el hombre optaba por salirse de casa e ir a beber con sus amigos.

Ante el hartazgo de Jayne por esta situación no vio más remedio que construir su propio bar que, de acuerdo con medios locales, llamó “La casa del perro”.

Foto: Twitter