De acuerdo con una publicación realizada por el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), la depresión ha aumentado un 18 por ciento en los últimos diez años, mientras que los trastornos por ansiedad lo han hecho en un 15 por ciento.

Esto se debe al uso de internet y redes sociales, herramientas que han hecho sumamente vulnerables a los usuarios, quienes en muchos casos no se sienten parte de determinado grupo social.

Evidentemente, estos padecimientos comienzan con determinados síntomas, los cuales van desde la presencia de tristeza o la pérdida del interés, hasta cansancio y falta de concentración. De no tratarse, dichos síntomas pueden crónicos y recurrentes, teniendo como principal consecuencia la búsqueda por el suicidio.

En una escala estimada, el 60 por ciento de personas que recurren a algún especialista lo hacen por problemas de ansiedad y condiciones que se asocian con el alcohol, estupefacientes y la automedicación. Todas estas condiciones pueden desencadenar en depresión y desarrollar un problema patológico, lo cual limita a la persona impidiéndole desarrollar todas sus funciones como debería.

Foto: Captura de pantalla de YouTube