Te puede interesar:
Confirma el PRI proceso para expulsar a Mario Marín
Elecciones
Lo reciben en el mercado 5 de Mayo con una cemita y una que otra rechifla
Foto / Agencia Enfoque
Foto / Agencia Enfoque
Durante su visita al Mercado 5 de Mayo el aspirante priísta a la gubernatura Alberto Jiménez Merino se pronunció a favor de que el Ejército Mexicano resguarde los paquetes electorales y las casillas de votación para el 2 de junio en Puebla.
Esto, reconoció, ante el incremento de inseguridad en la entidad y como parte de las acciones que realiza el Instituto Nacional electoral (INE) para la organización de los comicios.
"Es deseable que el Ejército Mexicano resguarde las casillas y apoye el proceso electoral, sin duda y se confía en las instituciones y nosotros creemos en el INE", dijo.
Sobre el caso de la expulsión del ex gobernador Mario Marín Torres del Partido Revolucionario Institucional (PRI), reiteró su postura de últimas semanas sobre que será el instituto y la justicia quien se encargue del caso pues él está enfocado en campaña.
Te puede interesar:
Confirma el PRI proceso para expulsar a Mario Marín
En cuanto a su visita al segundo mercado más grande de la ciudad destacó la necesidad de mejorar la función de los centros de abasto.
Estos espacios, dijo, requieren dignificación, apoyos para contar con los servicios básicos y de proyectos para que los productos de Puebla no sólo se comercialicen a nivel local sino en otros destinos.
"La búsqueda de que con los mercados podamos establecer un sistema de abasto popular, que sean los mercados los centros donde se acopie, donde se pueda distribuir, donde se pueda dar por lo menos los primeros procesos a los productos", dijo previo a un recorrido.
Al recorrer los pasillos del 5 de Mayo, Jiménez Merino se centró en presentarse ante consumidores y comerciantes como aspirante a la gubernatura y a entregar publicidad impresa.
Te puede interesar:
“Ya estamos hasta la madre”, dice Jiménez Merino de la viole...
En la mayor parte del recorrido fue recibido con saludos, pláticas sobre las necesidades de esa zona del Centro Histórico e incluso en uno de los establecimientos de comida le ofrecieron una cemita de la que comió la mitad y guardó el resto para llevar.
En uno de los pasillos sin embargo, se escuchó también una rechifla que no evitó que su equipo continuara el paso al ritmo de una batucada.
Foto: Agencia Enfoque