La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró las instalaciones de un centro de acopio de residuos peligrosos ubicado en el Municipio de Amozoc, Puebla, por irregularidades en el manejo de dichas sustancias.

La Profepa impuso como medida de seguridad la Clausura Total Temporal del establecimiento e informó que analizará la posibilidad de presentar una denuncia penal ante la Fiscalía General de la Republica por el mal manejo de residuos peligrosos y por el incumplimiento a la Autorización emitida por  la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, para el acopio de residuos peligrosos, hecho que pudiera provocar un daño o riesgo ambiental por la posibilidad de que exista contaminación de suelos y mantos freáticos en caso de derrame, así como la afectación a la salud pública de la población, de acuerdo a lo establecido en el artículo 420 QUATER del Código Penal Federal.

Entre las irregularidades detectadas están:

La cantidad almacenada de residuos peligrosos, rebasa el volumen autorizado.

Los tanques de almacenamiento de residuos peligrosos líquidos, no cuenta con diques de contención y fosas de retención.

El almacenamiento de recipientes con residuos peligrosos se encontraba sobre suelo natural.

El área de almacén no cuenta con pasillos delimitados para el tránsito y acceso de los equipos de carga (montacargas).

Los materiales almacenados carecen de etiquetado y clasificación.

La infraestructura que se tiene no cumple las condiciones para un almacén de acopio de residuos peligrosos, ya que está rebasada la cantidad autorizada y los espacios son insuficientes para el almacenamiento.

No exhibe las bitácoras de control y manejo de los residuos peligrosos que se almacenan.

Incumplimiento a los aspectos y requerimientos de Ley para el almacenamiento de residuos peligrosos.

No exhibe la cédula de operación anual (COA).

No exhibe el programa de atención a la emergencia emitido por Protección  Civil Municipal y autorizado por Protección Civil del Estado.

No cuenta con los equipos mínimos para la atención a la emergencia.