Pese al gran éxito de la cantante Taylor Swift, un gran dolor la acompaña. A través de la publicación Elle, la intérprete reveló que su madre Andrea Finlay de 61 años, nuevamente ha recaído por el cáncer.

“Me enseñaron que hay problemas reales y luego está todo lo demás. El cáncer de mi madre es un problema real. Solía estar tan ansiosa por los altibajos diarios. Ahora toda mi preocupación, estrés y oraciones están dirigidos a problemas reales”, declaró.

Ya en el 2015 su progenitora había sido diagnosticada con este mal, pero en aquella ocasión pudo superarlo después de una dura terapia. De aquella experiencia, Taylor dijo que aprendió varias cosas relevantes de la vida.

“Ella siempre ha sido la amiga que siempre estuvo ahí. Hubo momentos en que, en la escuela media y secundaria, no tenía muchos amigos. Pero mi madre siempre fue mi amiga. Aprendí a dejar de odiar cada onza de grasa en mi cuerpo. Trabajé duro para volver a entrenar mi cerebro que un poco más de peso significan curvas, cabello más brillante y más energía”, destacó.

Esta dura prueba contada por Taylor forma parte de la carta que escribió especialmente para festejar sus 30 años de edad, en donde narra las 30 cosas que ha aprendido tanto de su vida profesional como personal.

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