En enero pasado los habitantes de diversos estados y ciudades de Estados Unidos se enfrentaron a uno de los inviernos más crueles de los que se tiene registro en los últimos años, y es que en algunas zonas el termómetro llegó a marcar hasta -50 grados centígrados, obligando a los residentes a no salir de sus hogares, ya que corrían el riesgo de morir congelados.

En medio de las declaratorias de emergencia y las fuertes nevadas, Fluffy, un gata de Kalispeli, Montana salió a dar un paseo, sin embargo, la temperatura en extremo baja comenzó a congelar su pelaje, por lo cual la pobre minina perdió casi toda posibilidad de moverse, al mismo tiempo que la temperatura de su cuerpo descendía hasta casi provocarle la muerte.

Al ver que no volvía, los dueños de Fluffy salieron a buscarla y la encontraron sepultada bajo una gruesa capa de nieve y con el pelaje congelado, por lo que la llevaron de inmediato al veterinario.

Al llegar con el médico, la temperatura de Fluffy era muy baja, por lo que los especialistas creyeron que moriría, sin embargo, tras varias horas en las que se encargaron de subir su temperatura corporal con mantas y aire caliente, la gatita comenzó a volver a la normalidad.

Tras su (casi) milagrosa recuperación, los médicos y la familia de Fluffly se sorprendieron por la capacidad de recuperación de la gata, por lo que decidieron compartir su historia en redes sociales “Nos la trajeron congelada e insensible. Su temperatura era muy baja, pero después de muchas horas se recuperó y ahora está completamente normal. ¡Fluffy es increíble!”, publicaron.

Foto: Facebook Animal clinic of Kalispeli