Estamos expuestos a accidentes y las quemaduras son algunos de los problemas recurrentes en casa, por lo que debemos saber cómo tratarlas y saber diferenciar el nivel de quemaduras que tenemos en frente.

De entrada, las quemaduras de primer grado como las solares (producen enrojecimiento de la piel y dolor).

La de segundo grado es superficial (con dolor, enrojecimiento, inflamación, ampollas de pequeño tamaño) típicas tras el contacto con objetos sólidos o líquidos (agua hirviendo) calientes generalmente.

Las dos anteriores podrían ser tratadas en casa, pero siempre estar pendientes y ver si se requiere la ayuda de un especialista, ya que no somos doctores y nuestro conocimiento es limitado.

Por lo que es mejor pedir la intervención de un doctor y no exponernos (o a alguien más) a algún daño más severo.

Para tratar la quemadura hay que interrumpir el contacto con aquello que la causa, para después aplicar abundante agua tibia sobre la zona afectada por al menos, diez minutos.

El agua permite retirar los restos de aquello que está ocasionando la quemadura (en el caso de aceite caliente, producto corrosivo, etcétera.), además de enfriar la piel y evitar que la quemadura siga progresando, al disminuir la temperatura.

En los días posteriores a la quemadura se puede usar algún tipo de crema hidratante o apósito especial para quemaduras para ayudar a que cicatrice, y tomar algún analgésico habitual en caso de dolor.

El agua muy fría o la aplicación de hielo son recursos que no están recomendados, ya que producen contracción de los vasos sanguíneos, lo que dificulta la disipación del calor  y aumenta la sensación dolorosa.

¿Qué quemaduras deben ser atendidas por un doctor o ir al hospital?

Las quemaduras que afectan a una zona extensa, son más profundas o están en zonas del cuerpo delicadas (articulaciones, cara, cuello, genitales) requieren ser valoradas en un centro sanitario. En caso de que la lesión requiera finalmente ser valorada por un profesional sanitario se recomienda seguir estos pasos:

Interrumpir el contacto con el agente causante

Aplicar abundante agua tibia sobre la zona afectada al menos por diez minutos.

Cubrir la zona quemada con paños limpios y húmedos.

No aplicar ninguna pomada. Cualquier crema que apliquemos a la quemadura tendrá que ser retirado posteriormente, ya que puede llegar a complicar la cicatrización.

Foto Soler Prevención