Jueves, 21 De Mayo De 2026 | Puebla

Entretenimiento

La granja de girasoles que tuvo que cerrar debido a las hordas de instagramers

La fiebre por conseguir la selfie perfecta provocó que una granja de girasoles de Ontario, Canada colapsara, debido a los miles de turistas que se dieron cita en el lugar.

La granja de girasoles que tuvo que cerrar debido a las hordas de instagramers

La necesidad de conseguir la foto perfecta para Instagram se está saliendo de control. Y es que la gente hace hasta lo imposible para fotografiarse en lugares de ensueño y publicar en sus perfiles las imágenes que harán pensar al resto del mundo que sus vidas son perfectas.

En la red social es común encontrar locaciones hermosas en las que es imposible no desear una fotografía, como la granja de girasoles de la familia Bogle, ubicada en Ontario, Canadá, la cual decidieron abrir al público para obtener algunos dólares extras, idea de la que se arrepintieron rápidamente debido a los miles de turistas que se congregaron en el sitio y que deseaban con desenfreno hacerse fotos junto a los girasoles.

  Only smiles near sunflowers Una publicación compartida por (@christiane_sanders) el 31 de Jul de 2018 a las 2:22 PDT

La familia Bogle se ha dedicado al cultivo de girasoles por más de seis décadas, y últimamente sus tierras se han convertido en un campo de batalla debido a que los propietarios de las granjas tiene que lidiar a diario con la gente que intenta escabullirse para hacerse fotografías, razón por la cual decidieron abrir su espacio al público.

Te puede interesar:

Peña Nieto quiere conectar con “la chaviza” y publica Storie...

El primer (y último) sábado que las tierras estuvieron abiertas llegaron más de 7 mil autos a quererse aparcar en un espacio con capacidad para solo 300. La policía local tuvo que intervenir, ya que la gente quería pasar a costa de lo que fuera.

Después de aquel sábado caótico, los Bogle han desechado la idea de abrir sus terrenos y cobrar por permitir a los turistas tomarse fotos, porque además del sobrecupo, cientos de visitantes se colaron sin pagar y dejaron el lugar lleno de basura.

“Los granjeros habían contratado ocho trabajadores más y colocado dos baños portátiles, pero la cosa se fue de madre el pasado sábado. Las fotos de su campo de girasoles eran las reinas de Instagram y los urbanitas decidieron conducir hasta el lugar del momento para conseguir su venerado selfie. A partir de las diez de la mañana su zona se empezó a colapsar y los visitantes llegaron a aparcar a kilómetros de distancia” publicó el Global and Mail.

  Suns out, guns out Una publicación compartida por Jennifer Soomi Hong (@jennsoomi) el 30 de Jul de 2018 a las 6:26 PDT

Te puede interesar:

El verano excéntrico que viven los niños ricos de Instagram

[relativa1]

[relativa2]

[relativa3]