Graciela Palomares Ramírez, candidata del Partido Nueva Alianza, PANAL, a diputada local por el distrito 20 de Puebla,  consideró que una "posición  política no vale la vida de una persona o la tranquilidad de una familia. Debemos tener sensibilidad y respeto por el ciudadano que es libre de votar por quien desee y por los integrantes de un equipo de campaña que sólo cumplen con su función".

Esto al señalar y responsabilizar a Ramón Fernández Solana, candidato del Distrito 11 federal por el Partido Revolucionario Institucional, PRI, de cualquier ataque que tanto ella como su equipo de campaña puedan sufrir, tras haber sido amenazados por dicho personaje.

“A través de llamadas telefónicas tanto a integrantes de mi equipo como a liderazgos del sur, gente cercana a Ramón (Fernández) y él mismo, primero intentaron convencerlos de irse con ellos. Cuando no lograron su propósito incrementaron el tono de sus amenazas”, denunció Palomares Ramírez.

Hasta que nos mandaron a avisar que si seguimos recorriendo el distrito nos van partir las piernas, que ya le bajáramos porque iban a levantar  a mi gente una semana antes de la elección, que la cuidara y a sus familias”, detalló.

Graciela Palomares señaló que el colmo fue un mensaje que vía whatsapp envió Antonio Marín, uno de los coordinadores del abanderado priísta, a Juan Carlos Malacara, su operador, en el que con palabras altisonantes confirma las amenazas previas.

Ante este esta situación Malacara acudió a la Fiscalía General del Estado a presentar una constancia de hechos y responsabilizar a Marín de lo que pueda ocurrirle a él o a su familia.

“No podemos apostarle a la violencia en aras de ganar una elección. Hago un llamado a la prudencia en todo el estado y, en este caso, en los distritos 20 local y 11 federal; que mostremos civilidad, que es posible hacer política de altura” enfatizó Graciela Palomares.

Finalmente indicó que no esperará a que este problema crezca  y reiteró su petición de “realizar un proceso electoral en paz, con respeto y aseo político”.