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Promueven poblanos pasar Navidad con pinos vivos
El proyecto consiste en rentar por 40 días pinos sembrados en macetas que después de las fiestas son sembrados en Perote, Veracruz
Desde hace un lustro decenas de hogares y oficinas poblanas apuestan a pasar la Navidad de una manera mucho más sustentable y con pinos vivos a los que les espera un futuro natural y al aire libre.
Se trata del proyecto de la empresa Yokol Green que apostó por experimentar con una propuesta ecológica y con los atractivos de aroma y color de las especies que comercialmente se talan para esta temporada.
Regularmente, explicó José Andrés Rojas López, ellos se dedican a ambientar con plantas espacios como oficinas, pero a fin de año la actividad baja y es por eso que se animaron por esta iniciativa.
El proyecto consiste en rentar por 40 días pinos sembrados en macetas que después de las fiestas son sembrados en Perote, Veracruz como parte de un proyecto de reforestación de áreas naturales.
"El proveedor tiene un predio para reforestar, se quedan ahí para que el arbolito crezca", explicó.
Por ahora han logrado que hasta un 70 por ciento de los pinos que primero se emplearon para decorar, logren vivir y crecer ya sembrados, pues como con todo ser vivo se tiene un margen de error en el proceso.
Llevar una de estas piezas al hogar y la oficina implica el seguimiento a las recomendaciones de un instructivo - contrato en el que se explican los lineamientos a seguir con su cuidado y con el uso controlado de elementos como las luces.
"Hay que regarlo tres veces a la semana, hacerlo poco a poco porque si no el agua baja de golpe, no dejarlo cerca de fuentes de calor, tenerlo cerca de ventanas con luz solar y corrientes de aire que es lo que requiere y no encender las luces todo el tiempo", agregó.
Si bien no existe una penalización por los efectos que pudiera sufrir el pino la idea del proyecto es que el consumidor se responsabilice con la vida del mismo y haga lo posible para entregarlo en buen estado para su siembra.
Por ahora los costos de llevar uno de estos ejemplares para pasar las fiestas con él implican una inversión de casi el doble de los pinos que se venden cortados y se trabaja en abaratar los costos para hacerlos más atractivos.
Uno de los puntos más complicados, detalló Rojas López, es el del flete pues ellos se comprometen a llevarlos y recogerlos dado que resulta un proceso difícil, pues con todo y maceta los modelos de tamaño estándar pueden pesar cerca de los 70 kilos.
En un lustro de la historia del proyecto cuenta con historias especiales que dan muestra de lo complicado, como ha sido el caso de pinos que han llevado a los pisos altos de torres de departamentos.
Por ahora además de Puebla el proyecto se realiza en Veracruz de donde es originario el proveedor que suministra y reforesta, se ha intentado en la Ciudad de México y también se hace en algunas ciudades de Estados Unidos.
Para este año la empresa poblana puso en renta más de 50 piezas, estas se agotaron a los pocos días de haber iniciado la temporada y casi no se lograron pinos cercanos a los tres metros por el impacto del cambio climático.