El Tren Turístico Puebla-Cholula no lleva ni 10 meses de inaugurado, pero la imagen urbana que se contempló en el proyecto -cuyo costo integral fue superior a los mil millones de pesos-, ya luce saqueada por el vandalismo.

Durante un recorrido realizado por las calles 11 Norte, así como 10, 14 y 18 Poniente, que rodean la estación en Puebla y el Museo Nacional de Ferrocarriles Mexicanos, se pudo constatar el robo mobiliario urbano y la pinta de graffitis.

Lo más notorio es el saqueo de 44 luminarias que se encontraban en las banquetas de esas calles y en algunos casos, además de robarse la instalación se llevaron la herrería con la que están cubiertos los espacios para las instalaciones.

Otra herrería saqueada es la de una reja metálica de las instalaciones hidráulicas que buscaba desviar el agua de la lluvia de una de las entradas a la parte del museo y que se encontraba sobre la 14 Poniente, entre la 11 y 13 Norte.

"Ha de tener como 3 o 4 meses que se robaron la reja esta y como nomás está sobrepuesta, se la llevan, no respetan nada", explicó un habitante del vecino Barrio de San Miguelitoque pidió el anonimato.

El mayor riesgo con esa reja faltante, lamentó, lo padecen los peatones que a esa altura del primer cuadro de la ciudad toman varias rutas del transporte público, pues, como la iluminación es insuficiente por las lámparas robadas, han llegado a caerse.

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Los vecinos de San Miguelito señalan que no han podido identificar cómo se ha dado el saqueo de lámparas y herrería, sin embargo señalan que hasta situaciones más sencillas se encuentran sin control de la autoridad, como el graffiti.

"No sabemos, pero se ven las paredes por cómo las han dejado, más tardan en pintar que en regresar, aquí no tarda pintado nada, nada se salva", agregó otra vecina quien explicó que la misma administración del museo pinta con frecuencia su fachada, pero eso no dura.

Aunado al vandalismo del que ha sido víctima la zona que se planteaba como turística, están las obras que han resultado defectuosas y que han implicado nuevas afectaciones para quienes transitan por las calles intervenidas.

El caso más reciente se encuentra también la 16 Poniente y se trata de un cambio del concreto hidráulico a la altura de las vías de tren que permiten mover los vagones del museo, a lo largo de las cuadras que éste abarca.

De acuerdo con personal de seguridad del inmueble histórico, el problema es que vibraban las estructuras metálicas, hace unas tres semanas se retiraron más de 20 centímetros de material y el hueco se señala con un muro de contención temporal.

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